Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Miércoles 27 Febrero, 2013

¿Qué sucede con Pablo Brenes?
¿Por qué no se consolidó en el Cartaginés y no llegó al protagonismo bajo la batuta de Johnny Chávez y hoy, en horas altas de vuelo, tampoco Javier Delgado le otorga rol de estelarista?
Dentro de la escasa calidad técnica de nuestros futbolistas, considero a Pablo Brenes como uno de los mejores jugadores del país. Lo recordamos perfectamente con el número nueve en su espalda, tragándose con su magnífico fútbol la franja izquierda de Pérez Zeledón.
De ahí saltó al Saprissa e incluso a la Selección Nacional.
En uno de los tantos cortes que decide la dirigencia morada, Pablo fue dejado en libertad. Firmó con Brujas y fue campeón nacional.
Luego recaló en el Cartaginés.
Les cuento con mucha honestidad, que varios redactores de LA REPÚBLICA que somos seguidores de la Liga, lo queríamos en las filas erizas.
Pues bien…
Ahí está y ahí sigue en el equipo de la Vieja Metrópoli, uno de los mejores futbolistas costarricenses, mirando los partidos desde la banca.
De ahí la interrogante. Porque conociendo la seriedad profesional y el respeto con que trabajan tanto Chávez como Delgado, llego a la conclusión de que si Pablo Brenes no juega, es por algo que sucede a lo interno del equipo, suponemos que a la hora de las prácticas y entrenamientos o incluso, podría ser por algún detalle administrativo, vaya usted a saber.
Podría ser que en la alineación estelar con la que inició el Cartaginés el campeonato y que ha deparado enormes réditos, Pablo no encuentra un espacio para sustituir a futbolistas de similares características técnicas, casos de Mauricio Castillo, Paolo Jiménez, Eduardo Valverde y Hanzell Arauz, intocables en el esquema de “El Sheriff”, pero es que Brenes desapareció del mapa hace rato, incluso cuando el cuadro de la Vieja Metrópoli sumaba y sumaba derrotas sin parar, lo que hace suponer que su sitio habitual en la reserva del equipo, tiene otro fondo y se debe a alguna historia que no se trasluce.
¿Y… qué me dicen del otro Brenes: sí, el “Chiqui”?
Los fanáticos brumosos pagaron ¢1.000 más de entrada para que no se fuera: se quedó y no juega.
Ahora, lo de Randall sí tiene su lógica porque anda en un nivel malo de juego y sabemos que Javier Delgado solo espera que se reactive, para regresarlo a la titularidad.
Pablo y “Chiqui” tienen el mismo apellido, pero sus situaciones son distintas.

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