Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Jueves 27 Agosto, 2009



La clara victoria del Saprissa contra el Islanders, debería ser el punto de partida de la corriente de positivismo que urge y es necesaria, para motivar a los jugadores de la Selección Nacional y a su cuerpo técnico de cara a los partidos ante México y El Salvador, básicamente el primero.
La Nota de Tano de ayer fue del agrado de varios costarricenses que enviaron comentarios de apoyo a la tricolor e igual fue recomendada. Tenemos que unirnos por un ratititico, para intentar que el fútbol nacional saque la faena en 180 minutos que nos pueden colocar en Sudáfrica.
Nada ganamos por ahora con la crítica.
En una semana no se va a arreglar la mala calidad del fútbol costarricense; retomemos los temas de su recuperación, si esto es posible algún día, una vez que concluya el juego en El Salvador.
Precisamente, el pasado martes, una vez que Rodrigo Kenton publicó la nueva lista de seleccionados, un matutino despedazó a varios de los convocados, sin darles la mínima posibilidad de mostrarse y una garganta llena de fútbol en su programa personal, pero acomodada en la televisora donde sirve, destrozó a Giancarlo González, recordándonos su pobre partido contra Saprissa en un clásico.
Estos son los comentarios que hay que evitar, si de verdad queremos ayudar al seleccionado; no se trata de cerrar y ponerles candado a la crítica y al cuestionamiento. Lo que se busca es suspenderla, por unos pocos días.
Recuerdo una simpática anécdota cuando Mario Segura iniciaba su carrera deportiva en La Nación y éramos compañeros de redacción, bajo la batuta de don Fernando Naranjo.
Mario le daba cobertura al voleibol y firmaba sus crónicas como MASEG y este columnista daba cobertura al baloncesto y firmaba, como ahora GAPARI. Los dos éramos universitarios y apoyábamos a los equipos celestes.
Mario siempre ha sido un apasionado de la UCR y una noche fue al Gimnasio Nacional, regresó al diario y escribió más o menos esto.
“Anoche, por el campeonato nacional de voleibol, el equipo de la Universidad de Costa Rica perdió contra Atenas en reñido partido a tres sets: 15-4, 15-2 y 15-3”.
A don Mario lo traicionaron sus colores celestes y es una anécdota que aún recordamos con jolgorio, Rafa Parra, Luisito Barahona, Marco Aurelio Salazar y los que trabajábamos en deportes en los años 70.
Bueno, este amor, esta lealtad y esta pasión de don Mario por la UCR, es la que “obligatoriamente” deberíamos mostrar, tener y SENTIR, los costarricenses por la roja y volcarnos a apoyarla, para que saquen ese par de compromisos tan delicados.
Si hace pocos días nos burlamos de las goleadas que recibieron Liberia y Herediano e hicimos mofa de la paliza de Honduras a la Sele; agarrémonos como garrapatas al triunfo nítido del Saprissa al Islanders, para empezar a generar corriente favorable y vibra positiva al juego frente a los mexicanos.

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