Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

Enviar
Sábado 29 Diciembre, 2007

NOTA DE TANO

Antes y después del estrepitoso fracaso de la Selección Nacional en el Mundial de Alemania, bien escondido con los dos goles de Paulo Wanchope en la fecha inaugural, cuestionamos un día sí y al otro también la forma de trabajo del equipo que presidió Hermes Navarro.
Criticamos en su momento que la autonomía y absoluta independencia en que se movieron los diferentes grupos de un todo que se llamó Selección Nacional, nos catapultó precisamente a esa humillante presentación.
Mientras los integrantes de la Comisión de Selecciones Nacionales no se bajaron del avión y eludieron las responsabilidades inherentes a sus cargos, en el Comité Ejecutivo, don Hermes hizo lo que le vino en gana sin oposición, compradas las voluntades de sus compañeros de directorio con boletos al exterior y en la parte futbolística, igual, Alexandre Guimaraes trabajó sin supervisión.
Los interesados confunden adrede estos cuestionamientos cuando nos hablan de independencia y de que una parte no debe meterse con la otra: lo administrativo por un lado y lo futbolístico por otro. Estamos claros en que Eduardo Li no debe hacerle la alineación a Medford, pero el asunto no anda por ahí y en este nuevo proceso o grupo que lideran ahora Li y Medford en lugar de Navarro y Guimaraes se está cayendo en idéntico error, que nos va a llevar a idéntico fracaso.
El técnico de la Selección Nacional quita y pone jugadores y no le da explicaciones a nadie, salvo suponemos a sus asesores Tulbovitz y Ramírez; por dicha parece que la Comisión de Viajes al Extranjero (antes de Selecciones Nacionales) fue disuelta y si ahora hay otra es de papel y no aparece por ninguna parte, si es que existe, la Comisión Técnica.
Si hubiese una Comisión Técnica bien formada, por ejemplo integrada por Iván Mraz, Marvin Rodríguez, Carlos Watson, Walter Elizondo y Clemencia Conejo, por citar cinco nombres de muchos, esta, sin inmiscuirse en las alineaciones de Medford, podría sesionar con él para conversar de algunas convocatorias que la masa no entiende.
Por ejemplo, este humilde columnista no comprende qué es lo que busca el técnico de la tricolor en el departamento de volantes de marca.
Concluido el reinado de Mauricio Solís en Alemania y siendo Danny Fonseca su compañero en esa zona durante el Mundial, se suponía que el ahora “brujo” pasaría a formar parte de los convocados por Hernán con regularidad. Nada que ver. Hace poco lo llamaron como relleno y nada más.
Medford empezó con un binomio muy prometedor: Rodolfo Rodríguez y Michael Barrantes y después lo fumigó. Siguieron Azofeifa, López, Sequeira, Willy Eras, Montoya, de vuelta a López y ahora Phillip.
¿A quién le explica don Hernán este zambrote y al revés, quién le solicita explicaciones?
Dejamos abierta la interrogante para que no suceda lo mismo que en la ruta a Alemania.

[email protected]