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Domingo, 16 de diciembre de 2018



NOTA DE TANO


Nota de Tano

Gaetano Pandolfo [email protected] | Viernes 02 noviembre, 2007


Nota de Tano

Gaetano Pandolfo

¿Por qué Alajuelense no siguió presionando al Saprissa después de que Martins abrió el marcador en el minuto 15?
Ese primer cuarto de hora fue netamente rojinegro; dentro del charco y suponemos que siguiendo instrucciones de Restrepo, la defensa eriza enviaba balones largos detrás de los zagueros Cordero y Badilla para que Núñez y Cunningham inquietaran los predios de Porras.
También se tejió la hermosa jugada del gol, obra de arte de Kenny con cierre primoroso de Leonardo, que tocó anticipándose al cierre de Badilla.
Y no sabemos qué sucedió.
Desde el instante en que se puso la bola al centro para reanudarse el partido, el clásico solo tuvo un equipo que jugó bien al fútbol, el Saprissa; el otro, aportó sangre y esfuerzo.
La estadística dirá cuántas faltas en tiros libres y de esquina cobraron los morados; quizá tres o cuatro veces más que la Liga, señal inequívoca de dominio, de posesión de pelota, de ataque con acompañamiento.
Saprissa siempre atacó en grupo; el Alajuelense a las carreras locas de Herrera, Kenny, “Mambo”, eso sí, con un pundonor y entrega supremos.
Lo que hicieron los 26 futbolistas que se uniformaron anoche para presentarse en ese chiquero que una vez fue la mejor gramilla centroamericana, merece aplauso; el clásico fue ardorosamente disputado y no vimos a ningún futbolista sin entrega en el campo, pero, el Saprissa fue mejor.
No sabemos tampoco si mereció sobrevivir o si de nuevo tuvo esa suerte que le ayuda a no perder una y otra vez en el cierre de los juegos; Armando Alonso hizo un servicio cayéndose, que se le fue resbalado a Hárold Wallace y permitió la fuga con posterior ejecución de Alpízar .
¡Mala suerte dirán los seguidores de la Liga!
Pero, esa fue la acción final del partido, antes y desde el minuto 16, el Saprissa en la cancha fue un mejor equipo, más sólido, más asociado, más unificado y mentalizado en ofensiva que el contrincante.
Claro, si Víctor Núñez hubiera asegurado mejor su remate en la cara de Porras y mete el 2-0 en el 56, otro gallo cantaría, pero “Mambo” no lo hizo y Alejandro Alpízar sí lo hizo y eso cuenta.
En todo caso el Alajuelense hizo muy buen partido y don Carlos Restrepo quizá preparó también su mejor juego apremiante desde que llegó a la Liga; hubo entrega y calidad de juego en figuras como Víquez, Michael Rodríguez, Gabas y Cunningham; en ese terreno de juego no ensuciarse era sacrilegio y todos, todos se ensuciaron porque le pusieron ganas al clásico.
Eso sí, sobrevivió el mejor y anoche, Saprissa fue mejor que la Liga; le empató el partido y lo sacó de la final de Uncaf.
En la gran interrogante que se plantea del por qué el Alajuelense no se le fue encima al Saprissa después del 1-0, para barrerlo de la cancha, radica, si se analiza bien el partido, todo el mérito de los morados.

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