Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Lunes 29 Octubre, 2007

Nota de Tano

Gaetano Pandolfo

En un fútbol de tan baja calidad como el nuestro y dentro de un campeonato tan aburrido como el nacional, siempre he aplaudido a los entrenadores que rompen con la modorra y al menos intentan quebrar los esquemas y planificaciones tácticas tradicionales.
Se está presentando una sana costumbre en varios equipos, donde los directores técnicos retratan bastante atrevimiento para jugar un poco más a la ofensiva.
El Liberia Mía del sábado con Rolando Fonseca, William Sunsing, Allan Alemán y Jacques Remy como hombres de ataque que aplastaron al Cartaginés, y el Brujas de ayer con Daniel Jiménez, Johnny Woodly y Ricardo Steer en punta que venció al Saprissa, siguen una línea que entrenadores de equipos más humildes como Mauricio Montero en Carmelita y ahora Juan Carlos Arguedas en San Carlos, nos presentan en este campeonato, con alineaciones donde se deja en el vestuario el tradicional binomio de ataque y se refuerza esa línea con uno o dos hombres más.
Nunca se me olvidan los enormes riesgos que asumía Odir Jacques como técnico, los mismos que Orlando de León, entrenadores que ordenaban cambios en sus formaciones a los 15 minutos de un partido; estrategas que si iban perdiendo, arriesgaban sacrificando posiciones defensivas por ofensivas.
Rechazo a los técnicos que solo cambian a sus jugadores posición por posición, eso que si tengo que sacar a un defensa izquierdo, el que entra es defensa izquierdo y si saco un delantero, quien entra es otro delantero. Jamás sacar un defensor central por un atacante. ¡Esto nunca! Y mucho menos innovar como lo hizo ayer Mauricio Wright técnico de Brujas con una alineación llena de fantasía e imaginación ante el Saprissa.
Ubicar a Geiner Segura de líbero, un hombre que solo ha jugado esa posición como emergente y en poquísimos partidos en Pérez Zeledón; otorgarle el rango de capitán; ubicar a su lado a Kresher Mooke como stopper, cuando todos sabemos que este joven y veloz negrito solo ha jugado por el carril izquierdo en el Saprissa y Santos.
Cómo se anima Wright a ordenarle a Saúl Phillip, un futbolista bien lento pero pleno de colmillo, la marca de Walter Centeno. Se lo van a bailar, podían pensar los aficionados. Y también, Brujas jugó con tres hombres en punta: Woodly, Steer y Daniel Jiménez.
Ya todos conocemos los riesgos suicidas que ordena Jeaustin Campos si el Saprissa va perdiendo; ha sido capaz de jugar con dos defensas y les ha dado vuelta a los partidos. Ayer repitió la osadía; Saprissa se abrió por el empate; entraron Alpízar y Alonso; Carlos Díaz voló para impedirlo, pero Brujas no se escondió, también Wright ordenó más ataque con Gobatto y Aguilar lo que nos dio un buen duelo entre dos jóvenes entrenadores atrevidos, aventureros, imaginativos y eso le hace mucha falta al fútbol costarricense.

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