Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

Enviar
Jueves 30 Agosto, 2007

Nota de Tano

Gaetano Pandolfo
[email protected]  

El fallecimiento del futbolista español Antonio Puerta conmocionó al mundo del deporte; hay muertes de muertes, incluso dentro de circunstancias trágicas similares que terminaron en el propio terreno de juego con la vida de valiosos deportistas. Sin embargo, el hecho de ver salir del campo a este joven jugador por sus propios medios, agrandó luego la tragedia.
Cuesta explicarse cómo un jugador que viaja al vestuario después de su desvanecimiento, se desmaya de nuevo y después fallece.
Lucas Haurie, analista deportivo de EFE, escribió esta semblanza del joven defensor.
“Antonio Puerta, engrosará la historia de su club como el autor del gol que clasificó a su equipo para la final de la Copa de la UEFA en 2006.
Puerta Pérez, nacido en Sevilla el 26 de noviembre de 1984, fue un sevillista de cuna pese a que su padre, Añoño, militó en el Triana Balompié, un histórico filial del Real Betis.
Nacido en el barrio de Nervión, muy cerca del estadio Sánchez Pizjuán, Puertas militó en el equipo del mismo nombre hasta que fue captado para los escalafones inferiores del Sevilla.
Debutó en primera división el 21 de abril de 2004, de la mano del hoy entrenador del Athletic de Bilbao, Joaquín Caparrós, en un partido ante el Málaga.
En la temporada 2004-2005, Puerta alternó presencias en el primer equipo con su participación en el filial, en el que un ex jugador también canterano, zurdo e internacional, Manolo Jiménez, lo mimó hasta convertirlo en el futbolista desequilibrante que acabó por ser.
El sevillista tuvo un papel destacado en la obtención de la medalla de oro en los Juegos del Mediterráneo de Almería 2005.
Asiduo desde entonces en las convocatorias de la selección sub-21, Puerta tuvo la oportunidad de debutar como internacional absoluto en un partido oficial ante Suecia, en octubre de 2006. Curiosamente, Luis Aragonés lo citó debido a la lesión de otro producto de la cantera sevillista, José Antonio Reyes.
Pese todo lo relatado, Puerta pasará a la historia por el gol que marcó el 27 de abril de 2006. Aquella noche, una excepcional volea con el pie izquierdo del canterano en la prórroga ante el Schalke 04 alemán clasificó al Sevilla para su primera final en 44 años y le permitió ganar la Copa de la UEFA, primer título del club en seis décadas.
Por la trascendencia histórica de ese tanto, que permitió abrir una serie de cinco títulos en 15 meses, la acción quedó bautizada como ‘el gol que cambió nuestras vidas’, y así ha sido para varias generaciones de sevillistas, que esa noche vieron desaparecer el fantasma de un club irremediablemente perdedor.
Ese 27 de abril era jueves de Feria en Sevilla y la expresión vino regalada: ‘Puerta grande’, titularon todos los periódicos. Hoy, España entera llora la muerte de tan prometedor futbolista”.