Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Miércoles 5 Noviembre, 2008

NOTA TANO


Ayer presencié por la televisión un robo; un robo descarado al Atlético de Madrid en un partido decisivo de la Champions: no era un juego cualquiera.
Uno de los templos del fútbol inglés, el coliseo de Anfield repleto con 43 mil espectadores fue el escenario de la estafa.
El ejecutor: Martin Hansson, un árbitro sueco que le hizo honor a su nacionalidad.
Ganaba el Atlético 1-0 con gol de su capitán Maxi Rodríguez en el minuto 37; soportaron los colchoneros un dominio aplastante de los locales, y como se estila cuando un equipo se vuelca desesperado por el empate, dejó la retaguardia descubierta y en el minuto 89, el propio Maxi se metió al área y cruzó un centro rasante hacia atrás al ingreso de Kun Agüero. El defensor Carragher se barrió a los pies de Rodríguez y con su brazo derecho cortó el servicio. Penal clarísimo que Hansson se tragó.
Ahí se inició el desfalco.
Cuatro minutos después en tiempo de reposición, el sueco no se hizo el sueco y se inventó un penal del tamaño de las Torres Gemelas, derrumbando con su decisión, las ilusiones de los colchoneros y de su honesto técnico, Javier Aguirre.
En una acción intrascendente, la bola cayó alta por el sector derecho del ataque local; el zaguero Tanito Pernía saltó a despejar, el mítico Gerrard le entró como tromba, cayó en el piso del área y el sueco, sin asco, pitó penal. El propio Gerrard lo anotó y empató el partido.
Cuenta Pernía que apenas Liverpool empató, el asistente del juez, hombre más cercano a la jugada, le pidió perdón.
“Sorry, sorry”, le dijo el guardalíneas, pero…ya pa'qué.
Dijo Pernía: “a veces se sufre demasiado por culpa de otras personas. Fue una falta inexistente, Gerrard se tiró encima mío. Qué voy a añadir a lo que ya se ha visto. Más claro imposible”, se lamentó el jugador.
Y, como siempre, fiel a su estilo ejemplarizante y educativo, Javier Aguirre que vio el partido desde los palcos al estar suspendido, no quiso referirse al trabajo del silbatero.
Aquí en Costa Rica, al juez lo hubiéramos quemado.
Preguntado por la decisión del árbitro, Aguirre se mostró filosófico.
“Estaba muy lejos de la escena pero la verdad es que faltaba un minuto y en un minuto te cambió la historia”, señaló. “Realmente yo nunca hablo de los árbitros y no lo voy a hacer ahora”, expresó el mexicano.
Mucho menos honesto fue su colega del Liverpool, Rafa Benítez, quien sin sonrojarse, se dejó decir: “creo que fue un penalti muy claro. Si esto pasa en el medio del campo, es falta, por lo tanto, si ocurre en el área, es penalti”, observó.
Lástima que no dijo lo mismo de la mano de Carragher, porque: mano en el área es penal, máxime si se corta un pase de gol.
Maxi Rodríguez, expresó: “da mucha rabia empatar así, es una pena que te tiren todo el planteamiento en esa última jugada. Creo que el colegiado se equivocó”, aseguró Maxi.

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