Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Martes 4 Noviembre, 2008

NOTA TANO

Desde luego que el fútbol ha evolucionado y no es lo mismo ser director técnico en este siglo que hace 50 años; aunque eso de evolucionado está bien “jalado” del pelo. Me parece que el fútbol ha evolucionado en Inglaterra, en España, en Africa; un poco en Asia; desde luego que en Estados Unidos.
No sentimos que haya evolucionado en Italia, a pesar de sus conquistas mundiales; en Uruguay, Perú, Hungría y desde luego, Costa Rica.
Repasen cualquier partido de fútbol en Tiquicia.
Observen los movimientos de los jugadores cuando uno de los porteros va a sacar por alto. Todos se aprietan en el centro del campo. Ninguno se abre a los costados. Si usted mira el partido detrás de uno de los marcos, notará dos franjas desoladas por los costados, sin un solo habitante y en la franja del centro, de marco a marco, 20 jugadores amontonados, pegados, que desde luego van a producir un partido de constante roce e interrupciones.
Mirábamos el pasado domingo el juego Brujas ante Saprissa en el Cuty Monge, al lado de Rolando Villalobos y Miguel Cortés y contamos seis interrupciones del juego por parte del árbitro en los primeros diez minutos.
¡Cómo entonces vamos a evolucionar en el juego!
Estamos de acuerdo en la conveniencia para los entrenadores, de contar con jugadores polifuncionales; aquellos que pueden jugar muy bien en diferentes posiciones. Pero. No todos los futbolistas lo son.
Ningún equipo del mundo cuenta con 22 jugadores polifuncionales y esto nos devuelve al tema de nuestra Nota de ayer, cuando cuestionamos las alineaciones que viene presentando el equipo de Brujas, donde los jugadores ocupan diferentes posiciones en la formación, como si estuvieran aptos para cumplirlas, aunque en el zacate, se nota que no.
Reiteramos que respetamos el trabajo de Mauricio Wright; él sabe y conoce muchísimo más que nosotros de su profesión y por algo Brujas ha sido puntero buena parte del Apertura, pero también caben las observaciones.
Yo nunca vi jugar a Rubén Jiménez, Leonel Hernández y Gerardo Solano de extremos derechos. Siempre, toda su vida jugaron de extremos izquierdos, básicamente porque eran zurdos.
A Alvaro MacDonald, jamás lo vimos jugar de carrilero por la derecha o marcador de punta por ese sector. Giovanni Rodríguez nunca fue defensor izquierdo, ni Pistón Velásquez derecho. Chico Hernández y Edgar Marín toda su vida jugaron por el sector derecho del ataque morado.
Nunca he visto a Jervis Drummond de defensa izquierdo; ni a Leo González de derecho y por eso me extraña ese comportamiento táctico del Brujas que, me imagino, es un equipo que juega con un sistema moderno que los viejos del barrio no asimilamos.
La interrogante para sus seguidores y dirigentes es que, si jugando así (todos en todo lado), podrá alcanzar el título de campeón nacional. Hasta ahora, la respuesta ha sido negativa.

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