Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

Enviar
Lunes 23 Abril, 2018

Si el ataque de Santos no despierta, el título no llegará a puerta

En una Nota de Tano en la que comentamos la fecha 22 de la fase de clasificación, que enfrentó al Herediano con Santos en el Rosabal Cordero, decíamos que si el equipo guapileño quería dar un golpe de efecto de cara a la cuadrangular final, tenía que ganar ese partido: lo perdió 1-0 con gol de Jairo Arrieta, ese guerrero del área nicoyano que no da una bola por perdida y que a base de goles, alimento vital de los delanteros, recuperó la titularidad en la artillería del Team, al lado de Yendrick Ruiz, enviando a la reserva a Luis Ángel Landín. Apenas está de regreso Jonathan Hansen y sigue en algodones José Guillermo Ortiz.
A Jairo le costó un mundo retornar al protagonismo; primero una severa lesión lo sacó del mapa de acción y cuando volvió, el hotel estaba lleno y no había habitaciones.
Jafet le dio minutos, el número 19 entraba y salía pero no hallaba red, hasta que se rompió el encanto. Jairo anotó su anhelado “golcito” y ya no paró más. Sumó ocho en la etapa de clasificación, la mayoría en el cierre.
Pero, estábamos hablando de Santos y no de Arrieta y sin conocer el resultado del juego de ayer entre los guapileños y florenses, primero de la cuadrangular, es un hecho que si Johnny Chaves quiere que su equipo sea campeón nacional, le urge reforzar su artillería.
El inteligente estratega tiene que buscar el sistema táctico que permita a sus pupilos ser más agresivos en ataque, un departamento que mostraba antes de este juego frente al Team un panorama desolador.
Siete goles entre Leonardo Adams (3), Starling Matarrita (2) y Kenneth Dixon (2). Cristian Lagos lesionado; Raymond Salas desenchufado y jugadores claves como Osvaldo Rodríguez sin gol.
Nueve goles entre Monguío, Cunningham y Azofeifa, de manera que ningún jugador estelar de la formación santista ha explotado en la red y entonces será complicado lograr el título, porque al equipo se le hace difícil revertir marcadores en contra. Un 1-0 o un 2-1 los condena a la derrota.
En defensa Santos es maravilloso; en ataque no pesa, de manera que si no se sueltan sus atacantes a mover cordeles, de nuevo Johnny Chaves y sus pupilos serán los invitados de honor a una fiesta de la que no aprenden a ser protagonistas. Si ayer en Guápiles, de nuevo la artillería guapileña guardó silencio, estaríamos en puertas de una nueva cuadrangular de tres, con un invitado que es tan elegante que no le agrada molestar.
[email protected]