Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Miércoles 2 Agosto, 2017

¡Cómo infla la prensa partidos intrascendentes!

Entre más viejo me pongo, menos entiendo esa locura planetaria por un partido de fútbol que no definía absolutamente nada.
Algún genio del mercadeo mundial, alguna corporación o quizá un empresario multimillonario con ganas de jugar futbolín con seres humanos, organizó el clásico de clásicos del fútbol mundial entre Real Madrid y Barcelona, a la vuelta de la residencia de Julio Iglesias en Miami y ardió el planeta.
Los ticos tenemos una canción muy nuestra con una estrofa que dice….”vienen de todos lugares y también de Puriscal”, pues bien, a Miami llegaron aficionados al fútbol de muchos países latinoamericanos, a presenciar el duelo entre Cristiano Ronaldo y Lionel Messi. Como Cristiano se quedó dormido en Madrid, por aquí inventamos entonces el duelo entre Messi y Keylor Navas.
La organización del espectáculo merece calificación 100; quienes asistieron al espectáculo no sé. Pagaron boletos bien caros, atrapados en lo deportivo por el clásico, pero además se bautiza el estadio con un nombre de marca: Hard Rock y un show en miniatura del flaco Marc Anthony y se redondea el negocio.
Centenares de latinoamericanos se hicieron presentes; se hartaron de birras, tragaron perros calientes, se calcinaron en una tarde de sol aterradora, pero regresaron felices y contentos a sus hogares porque finalmente estuvieron presentes en el clásico. Que Zidane y Valverde ordenaron 11 cambios para el segundo tiempo, eso no interesa.
La “vara” era estar ahí.
Ahora, muchos engordan su billetera con el espectáculo, sobre todo don Marc, pero me cuesta comprender el trabajo de la prensa deportiva.
¡Cómo inflaron un partido intrascendente, atravesado, que no debería interesarle a nadie en lo futbolístico y lo convierten en un evento de clase mundial!
Desde luego que el evento les genera millones de dólares a ciertos medios de comunicación, sobre todo televisivos, pero periodistas deportivos comunes y silvestres como yo… ¿por qué se entregan y apasionan tanto por un espectáculo que de verdad, no lo amerita?
Barcelona-Real Madrid en Miami y colapsó el planeta fútbol; el evento movió millones de dólares; el dueño del estadio se hizo más rico y los colegas que inflaron el clásico, me imagino, pasaron un fin de semana espléndido en la tierra de don Francisco, Cristina y el matrimonio Estefan. Ahora, no olvidemos ni por un instante, que también se hizo presente en el evento, nuestra Melissa.
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