Negociadores de TLCAN abordan tema espinoso al llegar ministros
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Los negociadores abordaron uno de los temas más controvertidos en las conversaciones para actualizar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte —las normas que rigen el origen de los insumos de los bienes manufacturados— en tanto llegan a Canadá los funcionarios de los gobiernos de Estados Unidos y México.

El representante comercial de EE.UU., Robert Lighthizer, y el secretario de Economía de México, Ildefonso Guajardo, tienen previsto llegar a Ottawa y cenar con la ministra de Relaciones Exteriores de Canadá, Chrystia Freeland. Se espera que ofrezcan una rueda de prensa al cierre de la tercera ronda de negociaciones.

Durante los dos últimos días de negociaciones, los participantes reservaron 12 horas para analizar las llamadas reglas de origen, que establecen la cantidad de contenido norteamericano que deben incluir los productos. Ese lapso es mayor que el dedicado a cualquier otro tema de discusión de la ronda y refleja la importancia de una cuestión que el mexicano Guajardo ha calificado de “un elefante en la sala”.

EE.UU. reclama un nivel mínimo de contenido estadounidense en los autos fabricados en el TLCAN para apuntalar a sus fabricantes. Todavía no ha presentado el concepto en una propuesta concreta, según el jefe de negociadores de Canadá, Steve Veheul, y su par mexicano, Kenneth Smith Ramos. Ambos países se han opuesto públicamente a la idea estadounidense, que elevaría los costos de producción y perjudicaría a sus propios fabricantes.

Conforme a las normas actuales del TLCAN, el 62,5% del valor agregado de los vehículos debe originarse en América del Norte. Pero en el acuerdo de 23 años de antigüedad no hay requisitos de contenido para cada país.

La propuesta de EE.UU. respecto del contenido de fabricación estadounidense podría ser uno de los principales puntos de disputa de las conversaciones sobre el TLCAN hasta ahora, luego de que en las dos rondas anteriores los negociadores elogiaron los progresos logrados y se comprometieron a terminar las negociaciones este año. Las tres partes también tienen previsto analizar la movilidad y los derechos de los trabajadores en los últimos dos días de esta ronda.

El secretario de Comercio de EE.UU., Wilbur Ross, que criticó abiertamente los acuerdos comerciales pasados, dijo la semana pasada que las conversaciones no cumplirán con los objetivos estadounidenses si no se incluye la disposición sobre reglas de origen.

“Si bien el TLCAN ha logrado su objetivo de aumentar el comercio trilateral en términos absolutos, los trabajadores y las empresas estadounidenses no se benefician de un modo que sea justo y recíproco”, escribió en una columna de opinión en The Washington Post.

Su artículo se hizo eco de declaraciones que ha efectuado con frecuencia el presidente Donald Trump, que ha amenazado con retirarse del TLCAN si no puede reformularlo para proteger los puestos de trabajo estadounidenses y reducir el déficit comercial con México.



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