Monteverde busca consolidarse como uno de los nuevos referentes gastronómicos de Costa Rica con una propuesta que apuesta por la cocina vegetal, la reinterpretación de recetas nacionales y el talento joven.
Uno de sus impulsores es Daniel Hernández, chef de San Lucas Treetop Dining, quien lidera una transformación culinaria basada en ingredientes costarricenses y experiencias construidas desde el territorio.
Este restaurante alcanzó el segundo lugar mundial en la categoría Restaurantes Únicos de Tripadvisor en 2025.
El reconocimiento destaca sus cenas de degustación en estructuras elevadas inspiradas en casas de árbol de cristal, rodeadas por la selva de Monteverde.
"Queremos demostrar que la cocina costarricense tiene mucho que contar. Va mucho más allá del gallo pinto y la olla de carne", afirmó Daniel.
Cuando regresó a San Lucas a finales de 2023, encontró un menú inspirado en las siete provincias del país.
Sin embargo, decidió transformarlo para acercarlo a una visión más auténtica de la cocina nacional.
Para lograrlo, recorrió distintos territorios junto con su equipo.
Visitaron comunidades bribri, maleku, la Zona Sur y Nicoya para conocer directamente sus ingredientes, técnicas y tradiciones.
A partir de esas experiencias comenzaron a reinterpretar platos y saberes con una propuesta contemporánea de alta cocina.
"No buscamos rescatar exactamente las recetas de nuestras abuelas. Queremos construir la nueva cocina costarricense desde nuestros productos y nuestra identidad", explicó Hernández.
Uno de los pilares de esa propuesta es la gastronomía vegetal.
El chef asegura que trabajar en un hotel especializado en cocina vegana cambió su manera de entender los ingredientes nacionales.
"Descubrí que el producto vegetal que tenemos en Costa Rica es increíble. La cocina vegetal no significa solo cocina vegana; significa darle el lugar que merecen nuestros vegetales", señaló Hernández.
Esa filosofía dio origen a uno de los platos más representativos del restaurante: un ceviche de guanábana.
La receta sustituye el pescado por guanábana curada en salmuera.
Además, incorpora un sorbete salado elaborado con guanábana, aceite de oliva y sal, acompañado de pepino y leche de tigre con chile panameño.
El objetivo fue demostrar la versatilidad de un ingrediente ampliamente conocido por los costarricenses, pero poco explorado en preparaciones saladas.
"La gente llega esperando un ceviche tradicional y descubre un producto costarricense desde otra perspectiva. Eso demuestra que nuestra cocina todavía tiene muchísimo por contar", aseguró Hernández.
La propuesta también permitió reducir costos y fortalecer el uso de ingredientes nacionales.
Más allá de los platos, Hernández considera que el mayor reto consiste en fortalecer la gastronomía costarricense mediante el trabajo conjunto entre cocineros.
Por esa razón impulsó el evento Origen, que reunió a chefs nacionales en Monteverde.
La iniciativa buscó posicionar al destino como un nuevo punto de encuentro para la alta cocina costarricense.
"Queremos que Monteverde tenga resonancia gastronómica a nivel nacional e internacional. Solo unidos podremos darle más fuerza a nuestra cocina", manifestó Hernández.
El proyecto incluyó actividades con estudiantes del Colegio Técnico Profesional de Monteverde para acercarlos a la gastronomía nacional.
La experiencia motivó al chef a asumir un nuevo propósito.
"Ahora quiero formar nuevas generaciones para que encuentren orgullo en nuestra gastronomía y la lleven todavía más lejos", concluyó Hernández.