Mitad de endeudados usa el 50% de su salario o más para cancelar créditos
El 73 % de los nacionales señala que es necesario mejorar la educación financiera en Costa Rica
La mitad de los costarricenses con créditos activos destina al menos el 50% de su salario para cubrirlos, de acuerdo con el estudio Radiografía del Consumidor Crediticio en Costa Rica, elaborado por la firma STAMINA y presentado en el Fintech Summit 2025.
El informe, liderado por el investigador Carlos Meléndez, revela además que el 57% de quienes solicitan préstamos experimenta estrés durante el proceso, lo que refleja el peso emocional y financiero que supone el endeudamiento en el país.
Aunque el 46% de los encuestados asegura contar con la información suficiente para tomar decisiones financieras, la realidad contradice esa percepción: el 71,3% admite necesitar más educación financiera.
“En un país donde la educación financiera aún es una tarea pendiente, comprender la relación de los consumidores con el crédito es clave para identificar oportunidades de inclusión, innovación y confianza en el sistema financiero”, subrayó Meléndez.
Uno de los hallazgos más preocupantes del estudio es que los préstamos personales en Costa Rica se destinan, en gran medida, a refinanciar deudas previas, en lugar de ser utilizados como motor de inversión o desarrollo.
El informe también evidencia que el 8% de los encuestados ha recurrido a créditos informales, una práctica que suele implicar mayores riesgos y condiciones poco favorables para los consumidores.
Actualmente, casi la mitad de los costarricenses (48,2%) mantiene al menos un crédito activo, siendo las tarjetas de crédito (54,8%) y los préstamos personales (48,4%) los instrumentos más utilizados.
El acceso al crédito en Costa Rica se concentra principalmente en personas entre los 30 y 55 años, con educación superior a secundaria y empleos formales. Este patrón deja por fuera a una parte significativa de la población que, al estar en la informalidad o con menor formación académica, enfrenta más obstáculos para ingresar al sistema financiero formal.
La investigación subraya la necesidad de impulsar programas de educación financiera, no solo para promover un manejo más responsable de los créditos, sino también para evitar que las familias queden atrapadas en ciclos de deuda que afectan tanto su economía como su bienestar emocional.
El estudio se basó en una metodología cuantitativa, que incluyó desk research con fuentes oficiales y una encuesta a 450 costarricenses entre los 18 y 70 años, de diversos niveles socioeconómicos, con un margen de error de ±4,6% y un nivel de confianza del 95%.
Una buena salud financiera implica hábitos saludables, sin importar si son finanzas personales o empresariales.
| Finanzas personales | Finanzas empresariales |
|---|---|
| 1. Tarjetas y préstamos deben emplearse para educación, salud, vivienda o inversiones que mejoren tu patrimonio. Evita financiar consumos inmediatos que pierden valor (ropa, salidas, electrónicos no esenciales). | 1. Usa el crédito como palanca de crecimiento, no de supervivencia. Puede ser para invertir en inventario, tecnología o expansión |
| 2. El pago mensual de tus créditos no debería superar el 30-35% de tus ingresos netos. Esto asegura margen para ahorro y gastos básicos sin caer en sobreendeudamiento. | 2. Procura que la deuda no supere 1.5 veces tu capital contable. Un nivel controlado transmite confianza a bancos e inversionistas. |
| 3. Paga siempre a tiempo, incluso el mínimo, para fortalecer tu score. Esto reduce intereses futuros y te abre mejores condiciones de financiamiento. | 3. Si tu empresa vende a crédito, busca créditos de mediano plazo que calcen con el tiempo que tardas en recuperar tus cuentas por cobrar |
| 4. Usa tarjetas con recompensas, puntos o “cashback” siempre que pagues el total al corte. Así disfrutas beneficios sin pagar intereses. | 4. No dependas solo de un banco. Considera factoring, líneas de crédito rotativas o financiamiento con proveedores. Esto reduce riesgos y costos. |
| 5. El crédito no debe ser tu “colchón” en imprevistos. Lo ideal es ahorrar de 3 a 6 meses de gastos fijos para no recurrir siempre a préstamos. | 5. Incluye el servicio de la deuda en tu presupuesto mensual y proyecta escenarios de estrés (bajas en ventas, alza en tasas). Esto previene crisis de liquidez. |