Mario Zamora descarta militarización de Costa Rica y destaca cooperación de EE.UU.
Los que violentan la soberanía son los narcotraficantes, dijo ministro de Seguridad
Dados los resultados y la cooperación del gobierno de los Estados Unidos, Mario Zamora, ministro de Seguridad Pública, no entiende las críticas de algunos sectores a la cercanía de Costa Rica con dicho país para enfrentar el narcotráfico y el crimen organizado.
La puesta en operación de dos nuevos escáneres este miércoles sirvió de telón de fondo para que el jerarca de seguridad rechazara también las críticas de una supuesta militarización del país.
Las declaraciones del jerarca se dan en medio del debate generado por el acuerdo Escudo de las Américas, una iniciativa de cooperación internacional impulsada por el presidente Donald Trump de Estados Unidos y orientada a frenar el avance del narcotráfico y otras estructuras criminales en la región.
Este convenio ha sido cuestionado por algunos sectores que advierten sobre posibles riesgos a la soberanía nacional.
“Hemos triplicado las operaciones con la DEA en 2025 y casi duplicado los trabajos con el FBI en territorio nacional y no entendemos cómo hay personas que dicen que la cooperación del gobierno de los Estados Unidos es para militarizar a Costa Rica. Qué equivocados están”, manifestó.
El ministro insistió en que las verdaderas amenazas a la soberanía provienen de las redes criminales.
“Quienes hoy vulneran la soberanía del país son los narcotraficantes y sus redes de apoyo. Ellos son quienes franquean y limitan los derechos de los ticos y, a pesar de ello, el Poder Judicial no los enfrenta”, agregó.
Asimismo, Zamora destacó el respaldo internacional como un elemento determinante en la ejecución de la estrategia de seguridad impulsada por la administración del presidente Rodrigo Chaves.
“Hemos cumplido con el mandato presidencial, gracias al apoyo decidido del gobierno de los Estados Unidos, especialmente por parte de los funcionarios de la Embajada de los Estados Unidos”, afirmó.
En ese contexto, Zamora calificó como “histórico” el fortalecimiento de los controles fronterizos.
Según explicó, por primera vez desde la independencia en 1821, Costa Rica cuenta con un sistema de vigilancia integral en sus fronteras terrestres y marítimas.
“Es un acto histórico que, por vez primera desde 1821, las fronteras terrestres y marítimas de Costa Rica están blindadas con alta tecnología. La toma policial de nuestras fronteras tiene hoy en operación al 7% de la Fuerza Pública, apoyado con drones y otras tecnologías, yendo más allá de la instalación de escáneres”, detalló.
Como parte de este reforzamiento, el país incorporará nuevos escáneres móviles en puntos estratégicos como Peñas Blancas y Paso Canoas, lo que permitirá un monitoreo total de las mercancías que se exportan.
Estos equipos, valorados en $2,5 millones y donados por el gobierno estadounidense, se suman a la infraestructura ya instalada en puertos clave como Japdeva, APM Terminals y Caldera.
De acuerdo con el Gobierno, esta red tecnológica posiciona a Costa Rica como el primer país del mundo en contar con escaneo del 100% de sus exportaciones, con el objetivo de combatir el contrabando, el narcotráfico y el crimen organizado.
De manera inmediata, sin ambigüedades y con total transparencia, el gobierno de Chaves debería hacer público el documento que firmó junto a Donald Trump y Estados Unidos llamado Escudo de las Américas, de acuerdo con Miguel Guillén, secretario general del PLN.
El dirigente liberacionista agregó que el país tiene derecho a conocer los alcances del compromiso internacional asumido por el Poder Ejecutivo.
“Exigimos al Poder Ejecutivo —al presidente Rodrigo Chaves Robles y al canciller de la República— que hagan público, de manera íntegra y sin ambigüedades, el documento suscrito por el presidente Donald Trump y que, según lo ha manifestado públicamente el propio mandatario costarricense, fue respaldado por él en la reunión celebrada en Doral, Florida, el pasado 7 de marzo”, indicó Guillén.
Según el secretario del PLN, mantener en reserva un acuerdo de esta naturaleza resulta incompatible con los principios democráticos del país.
“En una democracia madura, ningún compromiso internacional que pueda tener implicaciones en materia de seguridad, defensa o cooperación militar puede mantenerse en la penumbra”, sostuvo.
Guillén también recordó la tradición histórica del país en materia de seguridad y defensa, marcada por la abolición del ejército en 1948.
“Costa Rica posee una tradición institucional única en el mundo: la abolición del ejército en 1948 y la consagración constitucional de un modelo de seguridad civilista, sustentado en el derecho internacional, la diplomacia y la cooperación entre Estados. Precisamente por esa singularidad histórica, cualquier acto del Poder Ejecutivo que pueda comprometer al país en esquemas de seguridad hemisférica de naturaleza militar exige el máximo nivel de transparencia, deliberación pública y control democrático”, afirmó.
El dirigente añadió que el contenido del documento es clave para determinar si los compromisos adquiridos por el gobierno se ajustan al marco constitucional.