Los mercados energéticos son por mucho los más grandes en todos los países del mundo y, por su naturaleza misma, son también claves para el desarrollo económico y social, razón por la cual los países velan continuamente porque éstos crezcan y evolucionen eficiente y eficazmente para que potencien la calidad de vida y el bienestar de los habitantes.
Esta situación se debe a que la energía es un pilar fundamental de la economía moderna y es esencial para todo en la vida. Proporciona un ingrediente fundamental para casi todas las actividades humanas, la vida social y económica, el bienestar y las oportunidades para mejorar los niveles y la calidad de vida.
Por estas razones, los países buscan que sus mercados energéticos evolucionen y mejoren constantemente para aumentar la oferta y la diversificación del suministro energético, reducir los costos y las emisiones al ambiente y elevar la seguridad energética.
Los mercados energéticos modernos están cambiando debido al rápido crecimiento de las necesidades energéticas y a la creciente diversidad de la oferta y la demanda, así como a la competencia tecnológica y de mercado.
Debido a lo anterior, los países exitosos se aseguran de que sus mercados energéticos evolucionen y mejoren continuamente su oferta con las mejores fuentes de energía para lograr en todo momento la mayor reducción de los costos y las emisiones al ambiente y el mayor aumento de la seguridad energética.
Se trata de lograr continuamente el mejor mix de fuentes de energía en la matriz energética (en términos de bajos costos y bajas emisiones al ambiente y altos niveles de seguridad energética) porque ninguna fuente de energía, por sí sola es suficiente para satisfacer eficiente y eficazmente la demanda energética de un país.
Un país requiere tener un conjunto robusto de fuentes que, por su estructura y características diferentes de las fuentes de energía que la componen, satisfagan la creciente demanda total de energía en condiciones de bajo costo, alta seguridad de suministro y alta sostenibilidad.
- Valor económico del mercado energético mundial
Los mercados energéticos son dinámicos y son impulsados por la creciente demanda global, la competencia en el mercado y los avances tecnológicos.
El valor del mercado energético global en dólares para cada segmento se deriva de los precios y volúmenes de las fuentes de energía.
Históricamente, los mercados tradicionales de combustibles fósiles han representado una mayor proporción de los ingresos totales debido a sus elevados volúmenes de consumo y actualmente abastecen el 81 % del mercado energético global, a pesar de las elevadas inversiones y el crecimiento de las energías renovables.
Los ingresos totales o el tamaño del mercado energético mundial (incluidas todas las fuentes y sectores) no se representan mediante una única cifra pública, dada la gran amplitud y diversidad del mercado.
En el 2024, el mercado energético mundial se valoró en aproximadamente $1,89 billones y se prevé que crezca significativamente, alcanzando un valor de alrededor de $3,68 billones a finales de 2030, con una tasa de crecimiento anual compuesto superior al 14 %.
- Relación entre la evolución de las matrices energéticas de los países y la evolución de sus mercados energéticos
La relación entre la evolución de la matriz energética (el mix de fuentes de energía) de los países y la evolución de los mercados energéticos es un ciclo de retroalimentación permanente, donde cada uno influye en el otro y viceversa. No existe una causalidad unidireccional; más bien, se encuentran en una interacción constante y dinámica.
La matriz energética actual y su constante evolución configuran significativamente la dinámica del mercado de diversas maneras, pero, a su vez, los mercados energéticos desempeñan un papel crucial en la configuración de la matriz energética también de muchas formas.
La competencia y la liberalización de los mercados de la energía permiten la competencia entre las diversas fuentes de energía, las diferentes tecnologías energéticas y los proveedores, lo que favorece fuertemente en todo momento la mejor combinación de fuentes de energía para satisfacer la creciente y cada vez más diversa demanda.
En última instancia, la evolución de la situación energética futura es el resultado de una compleja interacción entre decisiones políticas, avances e innovaciones tecnológicas, acceso a fuentes energética y económicamente competitivas, comportamientos de los consumidores y la dinámica inherente del nivel de competencia que exista en el propio mercado energético.
La actual matriz energética mundial (en términos de consumo/producción de energía) del 2024 muestra una dependencia continua de los combustibles fósiles, que aún representan el 81% del suministro energético mundial:
- Petróleo: 32%.
- Carbón: 26%.
- Gas Natural: 23%.
- Renovables: 14% (Solar, Viento, Hidroelectricidad, Biocombustibles, etc.), con un crecimiento significativo en la capacidad de generación de energía solar y eólica.
- Hidroelectricidad: 6%
- Otras renovables (principalmente solar, viento, etc.): 8%
- Nuclear: 4%.
El consumo mundial de energía primaria alcanzó un máximo histórico en 2024 y la demanda mundial de electricidad también alcanzó un récord.
Entre las razones del rápido crecimiento que está teniendo la demanda de energía se encuentran el desarrollo económico, el crecimiento demográfico, las mejoras en la calidad de vida y los avances tecnológicos.
- Las fuentes de energía que más están creciendo son las mejores en costos, emisiones al ambiente y seguridad energética
La evidencia demuestra que los mercados energéticos de los países exitosos son dinámicos y se adaptan rápidamente a los cambios en el entorno energético para integrar de forma continua y eficaz las mejores fuentes de energía, lo que, entre otras cosas, reduce los costos y las emisiones contaminantes y aumenta la seguridad energética.
En los sistemas energéticos del mundo actual, todas las fuentes de energía y tecnologías están creciendo, aunque a ritmos diferentes según el valor (menores costos y emisiones, mayor seguridad energética, etc.) que aportan al sistema y a la sociedad en general.
La fuente de energía renovable de más rápido crecimiento en el mundo es la solar, la cual representó el 83% del aumento de la oferta mundial de electricidad en la primera mitad del 2025, seguida por la eólica.
Por sus costos más elevados y sus limitaciones (nuevas disponibilidades de los sitios donde se pueden desarrollar, etc.), las otras renovables (hidroeléctrica, geotermia, etc.) tienen un crecimiento bastante más bajo en relación con la solar y la eólica.
Las fuentes no renovables de energía de mayor crecimiento en el mundo son el gas natural y la energía nuclear. Entre los combustibles fósiles, el gas natural es el de mayor crecimiento, y se prevé que la demanda mundial alcance un nuevo máximo histórico en 2024.
El consumo de gas natural ha venido creciendo rápidamente en todos los sectores porque desplaza al petróleo y al carbón y proporciona energía más limpia, barata y abundante con una mayor seguridad energética para proveer el necesario y creciente respaldo energético que requieren los sistemas eléctricos que aumentan la participación de las energías renovables, las cuales son altamente dependientes de las variaciones imprevistas del clima (como la hidroeléctrica) y de las intermitencias (como las que ocurren con las energías solar y eólica).
Este respaldo energético de energía firme en los sistemas eléctricos es necesario para enfrentar el reto de las variaciones previstas e imprevistas en la generación eléctrica con energías renovables con el fin de lograr un suministro energético ininterrumpido.
Sobre este tema, el ICE ha señalado lo siguiente:
- “No es posible desarrollar una matriz eléctrica renovable sin los complementos térmicos adecuados que aseguren la seguridad y confiabilidad del sistema”.
- “Es indispensable disponer de suficiente capacidad y energía de respaldo, que sea capaz de asegurar la continuidad del servicio cuando se reducen las fuentes renovables” (por razones climáticas y de intermitencias y variaciones en la generación eléctrica, entre otras razones).
- “Las plantas térmicas valorizan la energía renovable y brindan resiliencia al sistema en escenarios climáticos adversos pero probables. Es de poco valor instalar viento y solar si estas fuentes por sí solas no pueden garantizar la continuidad del servicio”.
El problema que tiene el Sistema Eléctrico Nacional (SEN) es que las plantas eléctricas térmicas actuales que proveen la necesaria energía de respaldo para enfrentar la variabilidad natural de las energías renovables utilizan los caros y contaminantes diésel y búnker importados, en lugar de utilizar gas natural como se hace en todo el mundo (y de preferencia nacional de darse una producción en el territorio nacional).
- Conclusiones
La evolución y el valor de los mercados energéticos en los países, así como sus impactos determinantes en la economía de un país, continuarán aumentando y cambiando porque en el mundo actual hay una carrera para bajar los costos de la energía, aumentar la seguridad energética y reducir las emisiones al ambiente.
El consumo de energía y los mercados energéticos están experimentando un crecimiento muy significativo impulsados por una combinación de factores, entre los que se incluyen el crecimiento demográfico, la expansión económica, la aceleración de la electrificación y los avances tecnológicos que impulsan nuevos sectores de alto consumo (como los centros de datos y los vehículos eléctricos).
Las temperaturas récord que están ocurriendo como resultado del creciente cambio climático también están impulsando una mayor demanda.
La evidencia está demostrando que la competencia energética y la liberalización de los mercados energéticos han venido evolucionando, lo cual ha venido generando numerosos beneficios para los consumidores, la economía y el ambiente.



























