Cómo nos cuesta a los viejos del barrio acostumbrarnos a los tiempos modernos.
Observamos a la Juventus empatar dramáticamente el partido de Champions contra Borussia Dortmund 4-4, con dos anotaciones en el cierre del juego.
La Serie A en Italia apenas se inicia y la “Vieja Señora” comparte el primer lugar con Nápoli. Derrotaron a mi equipo, Internazionale en la última fecha 4-3 previo al debut en Champions. Frente a los alemanes, miraba a los italianos por primera vez.
Disculpen la ignorancia, pero escuchaba la exquisita narración del juego y fui en busca de una lupa, para tratar de encontrar a los futbolistas italianos en escena.
¡Es que soy de la vieja guardia!
Admirador de aquella Juventus que dominaba Europa bajo la dirección técnica de Giovanni Trapattoni, con una retaguardia liderada por mi tocayo Gaetano Scirea, campeón del mundo en España 1982, fallecido trágicamente en un accidente automovilístico a los 36 años.
La Juventus de la década 70-80, cuya zona defensiva fue bautizada como la “Cortina de Hierro”. El legendario Dino Zoff en la portería; los defensas laterales Claudio Gentile y Antonio Cabrini; el volante central Marco Tardelli. Pablito Rossi en el centro del ataque, todos italianos, guiados por un cerebro francés de nombre Michel Platini.
Lupa en mano, miro la TV y escucho a quienes llevan el balón del equipo que hoy dirige el croata Igor Tudor.
Khéphren Thuram, francés, se la pasa a su compatriota Pierre Kalulu y éste se la devuelve a Gleisan Bremer. El brasileño abre juego para Lloyd Kelly y el inglés profundiza hasta el turco Kenan Yildiz, quien porta el número 10 y le hace honor a Platini y al mago Zinedine Zidane, legendarios arquitectos del equipo, anotando el gol más hermoso de los ocho en la contienda.
Los lusitanos Joao Mario y Francisco Conceicao, forman una tripleta activa en el medio campo con el futbolista de Concacaf, el estadounidense Jonathán David.
No me rendí. Limpié el vidrio de la lupa y hallé a tres italianos en el equipo: el portero Michele Di Gregorio, el defensa Federico Gatti y Manuel Locatelli, seleccionado “azzurro”. Tres “tuttis” en la “Juve”. No está mal. Algo es algo.
¿Y quién salvó el partido? el serbio Dusan Vlahovic. Anotó el tercero y sirvió el cuarto.
Real Madrid derrotó 2-1 al Marsella, con solo un futbolista español en su formación titular: el joven defensor Álvaro Carreras.
Hoy: así es la cosa mariposa.





































