Hace cinco años y en plena crisis de la pandemia, la FIFA le solicitó a la asociación que define las reglas del juego y posibles modificaciones (IFAB), para proteger la salud de los futbolistas, se permitieran provisionalmente cinco cambios por partido, en tres momentos diferentes, en lugar de las tres variantes que regían hasta la fecha.
Dos años después, en el 2022, esta solicitud de la dueña del fútbol se aprobó de forma permanente.
Sentimos que desde que se aprobó este cambio al reglamento, los equipos perdieron a sus once jugadores titulares. Los viejos del barrio recordamos en la década 50-60, como Saprissa, Alajuelense, Herediano, Cartaginés e incluso clubes más modestos, presentaban una formación titular durante todo el campeonato, que fue lo que hizo grande e inmortal a aquel Saprissa de Flaco Pérez; Giovanni, Catato y Alex; Marvin y Tulio; Herrera, Murillo, Cuty, Saningo y Rubén.
Hoy, con los cinco cambios, los técnicos normalmente los agotan en todos los partidos y eso de sacar a cinco que entraron titulares y meter a cinco suplentes, rompió la formación estelar de los equipos.
El Alajuelense es un claro y mal ejemplo de las consecuencias negativas que le ha traído esta nueva disposición reglamentaria.
Andrés Carevic, después Alexandre Guimaraes y ahora Óscar Ramírez, no han tenido la capacidad, voluntad o el riesgo de armar un equipo titular, sobre todo en la línea delantera.
Hace rato que la Liga no consolida a un centro delantero. En su momento, arietes como Juan Ulloa, Errol Daniels, Gugui Ulate, Omar Arroyo, Roy Sáenz y Joseph Miso, eran intocables y se jugaban un campeonato completo.
En cambio: ¿quién puede citar al centro delantero titular del Alajuelense desde la época de Carevic?
Podemos dar una lista casi interminable de atacantes de la Liga, cuyos técnicos no los utilizan tres partidos completos. Lo estamos observando en este Apertura, cuando Óscar viste de nueve a Toril, a Moya, a Hernández, a Lucumí y los cuatro lo que juegan son ratos o un par de partidos y luego los sientan. E igual sucede con los laterales, también con Bran, Creichel, Suárez, Campos, Parkins, Michel.
El León solo tiene cuatro titulares: Ortega, Van der Putten, Gamboa y Celso y entonces es bien complicado consolidar una formación estelar y lo más grave, los futbolistas que solo juegan “ratitos”, pierden confianza y jamás encontrarán su verdadera forma.





































