Suponiendo que Miguel Herrera va a enfrentar esta noche a Honduras con una formación 5-3-2, en nuestra nota de ayer analizamos las posibles piezas a utilizar por el técnico en el centro de la defensa, donde dispone de seis futbolistas para alinear: Mitchell, Vargas, Calvo, Gamboa, Cascante y Waston.
Pasando a la cintura y si puede contar con Celso Borges, la tripleta de volantes la completarían probablemente Orlando Galo y Josimar Alcócer. El binomio de ataque con Alonso Martínez y Manfred Ugalde.
Desde luego que puede haber sorpresas; recordemos que contra Haití, en la cintura surgió como titular Kenneth Vargas, quien precisamente abrió la cuenta en el desayuno del juego.
Kenneth es uno de los futbolistas de mayor confianza del técnico Herrera y podría hallarle un espacio en la formación estelar, sacrificando a un defensor central, jugando línea de cuatro y formando en lugar de un 5-3-2 un 4-4-2. También “El Piojo” podría sorprender dejando en reserva a alguno de los dos carrileros: Carlos Mora o Joseph Mora y que ocupen esas franjas, Vargas por la derecha y quizá Alcócer por el otro sector.
Son varios los partidos en los que Carlos Mora entra como titular y luego sale de cambio. Lo ha llegado a sustituir Andy Rojas para meterle picante a la ofensiva por el sector derecho.
Igual sucedía con Joseph Mora. Entra de titular y luego daba espacio preferiblemente a Ariel Lassiter, que no fue convocado para este par de compromisos frente a Honduras y Nicaragua, suponemos que “castigado” por la decisión apresurada y equivocada que tomó, al cobrar un tiro libre de manera infantil en el cierre del juego frente a Haití.
Ahora, la formación titular de la Tricolor puede dar un giro inesperado, si Celso Borges no se recupera a tiempo de su malestar muscular. De no poder jugar el cotizado mediocampista en su regreso al seleccionado, se abren los espacios para que Kenneth Vargas, Galo y Alcócer formen la cintura o tengan su oportunidad volantes mixtos como Allan Cruz o Alejandro Bran.
El partido es dramático y determinante: una derrota nos lanza al abismo de la eventual eliminación del Mundial. Un empate frente a los catrachos, numéricamente nos deja con vida, pero obligada la Tricolor a jugar una segunda vuelta perfecta, donde se deben meter al canasto criollo los nueve puntos en disputa.





































