El fútbol como deporte colectivo no es tan estratégico como el espectáculo que nos ofrece la NBA y tampoco se compara con el trabajo de los estrategas del fútbol americano.
Sin embargo, si en el fútbol falla el estratega del equipo, sorprendido por una acción inesperada o por no contar con un plan B, se le puede hundir la confrontación.
Lo sucedido entre los minutos 68 y 71 del juego Sporting y Liberia, nos retrata esa situación que comentamos.
Ariel Soto es el defensa nacional que más gusta “atornillar” los tobillos de sus rivales. El experimentado y buen zaguero pareciera sentir placer en pegar duro a los tobillos contrarios. La colección de tarjetas amarillas en sus archivos puede ser récord nacional.
Normalmente, después de la amarilla llega la roja y la expulsión, y eso sucedió en el minuto 68 de un juego en el que Sporting llevó la iniciativa, jugó mejor que Liberia, pero las fugas constantes de un imparable Luis Díaz por la punta derecha, no tuvieron un final feliz. Incluso el veloz alero le sirvió una ocasión de gol propicia a Josimar Méndez, pero el ariete elevó su disparo.
En el minuto 68 expulsan a Ariel Soto y el técnico Andrés Carevic no reacciona a tiempo. Pudo ordenar una variante de inmediato, metiendo a otro defensor. Digamos que entra Lawrence y Ryan Bolaños pasa al centro.
Carevic le ordena al catracho Alex López que se jugó gran partido, bajar a la línea de cuatro y deja un cráter donde habitan los volantes centrales. Alex llevó la batuta del juego junto a su compatriota Carlos Pineda.
Sporting, sin Ariel, se desconcentró, se desordenó por muy pocos minutos, los suficientes para que el volante paraguayo de Liberia, Tobías Arévalo, quien en el primer tiempo casi sorprende a Leonel Moreira con un zurdazo impresionante, se topara una autopista descubierta, avanzara sin obstáculos varios metros, nadie lo estorbó y así sacó otro zurdazo en el minuto 71 que viajó directo a la red y que significó uno de los goles más determinantes de todo el Clausura.
Con ese gol de Arévalo, Liberia amarró la clasificación a semifinales; su participación en la Copa Centroamericana y esa anotación significó, salvo un tsunami de última hora que combine triunfo de la Liga en Puntarenas y derrota de Cartaginés con Guadalupe, la eliminación del campeón nacional de la ronda de semifinales.
La anotación de Arévalo fue el entierro del monarca en el Clausura.





































