Pareciera que los resultados de ida de las semifinales del Apertura, condicionaron los planteamientos tácticos de los directores técnicos para los partidos de vuelta.
Y, en ese sentido, reprobamos el comportamiento calculador y medroso del estratega liberiano, José Saturnino Cardozo, y aplaudimos la apuesta agresiva, frontal y al ataque del entrenador brumoso, Andrés Carevic.
Del otro lado, Óscar Ramírez ordenó lo que tenía que hacer, atacar a los “Coyotes” desde el primer minuto, mientras que su colega, Vladimir Quesada, sin su mejor figura, Mariano Torres, se apuntó a sostener los embates brumosos con una retaguardia superpoblada, a la espera de un desliz del contrario, liquidarlo con un contraataque o por la ruta de la “bola muerta”, donde la presencia de Kendall Waston en zona de tiburones, con todo respeto para el club chuchequero, hace del Monstruo un enemigo letal.
Liberia se presentó en La Catedral con un empate 1-1 a cuestas y Cardozo confió en detener la avalancha manuda que se le vendría, con un 5-4-1 proyectado desde la madrugada a los eventuales penales.
Línea de 5 en defensa: Sequeira, Molina, Huertas, Cortés y Chévez. Cuatro mediocampistas: Fuller, Pilone, Padilla y Ramírez. En “ataque” y casi que jugando en territorio defensivo: Lesme.
Desde luego que se le vino la tormenta encima y Liberia solo pudo sostener el 0-0 40 minutos, gracias a las intervenciones de Anthony Monreal y la incapacidad del León para hacer daño en los nueve tiros de esquina que cobró Celso.
El “Macho” Ramírez debería solicitar a Vladimir Quesada, el libreto que tienen escrito para meter goles con tanta facilidad en sus tiros de esquina. Se dan algunos movimientos y bloqueos tipo NBA en el Monstruo, que el León no sabe aplicar, porque si es por estatura, tan alto Waston como Gamboa.
La Liga liquidó la serie con dos goles seguidos: Celso y Ronaldo, y los narradores se hicieron la pregunta en el segundo tiempo, del porqué Cardozo no puso a jugar a su equipo a la ofensiva desde el arranque como en la segunda parte, con los ingresos de Leiva, Pemberton, Paco Rodríguez y Alonso Hernández.
Liberia le regaló a la Liga el primer tiempo y se fue al ataque en la segunda parte, ya contra las cuerdas.
Don Pepe equivocó su planteamiento, contrario a Carevic, que atacó al Saprissa desde el inicio y aunque igual quedó eliminado, su propuesta táctica fue aplaudible y la analizaremos mañana.





































