Laura Fernández habla de fundación de la III República: “Es un cambio profundo e irreversible”
Mandataria electa habla de diálogo con la oposición y dejar que ella es una demócrata convencida
En su discurso de victoria tras las elecciones presidenciales, Laura Fernández, presidenta electa de Costa Rica, afirmó que el país inicia una nueva etapa histórica con la construcción de la Tercera República, un proceso que calificó como “profundo e irreversible” y sustentado en la voluntad popular expresada en las urnas.
“Hoy, 1 de febrero de 2026, Costa Rica ha cerrado un ciclo en su historia política”, declaró Fernández ante sus simpatizantes.
La mandataria electa sostuvo que la etapa conocida como la Segunda República, surgida en 1948, “ha quedado en el pasado por la voluntad expresa del pueblo de Costa Rica”, y aseguró que ahora corresponde “edificar la tercera república”.
De acuerdo con los datos provisionales del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE), con el 88% de los votos escrutados pasadas las 11:00 p.m., Fernández obtuvo el 48,51% del respaldo electoral, frente al 33% alcanzado por Álvaro Ramos, candidato del Partido Liberación Nacional (PLN).
En su mensaje, la presidenta electa enfatizó el alcance del mandato recibido.
“El cambio será profundo e irreversible”, reiteró, al tiempo que reconoció la magnitud del desafío político que asume.
“La ilusión es enorme y gigantesco el sentido de responsabilidad con el que asumo la tarea de concretar estas transformaciones democráticas. Nos toca a todos juntos dimensionar, articular y ejecutar el cambio”, afirmó.
Fernández rechazó de forma expresa cualquier señalamiento de autoritarismo asociado a su propuesta de transformación institucional.
“Aquí no hay nada de autoritarismo. Soy una demócrata convencida”, subrayó, y adelantó que uno de los rasgos distintivos de la Tercera República será una nueva dinámica entre el gobierno y la oposición.
“A la luz de los resultados electorales de esta jornada, me atrevo a vaticinar que uno de los cambios más significativos será la forma en que actúa la oposición y los partidos políticos en general”, señaló. En ese sentido, defendió una oposición “vigilante y fiscalizadora”, pero también “propositiva, coherente y leal a los intereses de la ciudadanía”.
La presidenta electa concluyó su intervención con un llamado a la concordia nacional y al respeto del marco jurídico.
“Pueblo de Costa Rica, me propongo presidir un gobierno de diálogo y concordia nacional, respetuoso y firme del Estado de derecho”, manifestó, al tiempo que dejó clara su disposición a impulsar reformas legales.