Miguel Ángel Agüero, destacó por su labor en su sección La Machaca, la cual escribió desde 1989 en el periódico La República, lugar que llamó su segunda casa. Amante de la literatura, la música, ver series en Netflix, de paseos con amigos, saprissista de corazón. Fue redactor de deportes, editor de internacionales, asistente del director. Trabajó en contabilidad y como vendedor. Condecorado con la medalla a la Libertad de Expresión por su labor como editor de La Machaca, en el 2012.Falleció a los 84 años de edad.
En el Ministerio de Economía, Industria y Comercio (MEIC) se reportó la salida de Christian Rucavado, mientras que en la Cancillería dimitió Adriana Bolaños Argueta.
Si usted dirige un equipo costarricense que reporta a una casa matriz estadounidense, o diseña políticas de compensación pensadas para un mercado y aplicadas en otro sin ajuste, probablemente ya vio una versión de esta historia. No es un tema de recursos humanos: es el punto que quiero desarrollar en esta columna, porque entender estas diferencias y usarlas a favor es una capacidad que Costa Rica necesita construir de forma deliberada, no dejarla a la improvisación de cada gerente.
Aunque las primeras señales relacionadas con la falta de agua podrían observarse desde 2026, el estudio advierte que parte de las mayores presiones económicas llegaría el próximo año, cuando la sequía afecte con más fuerza las cosechas, la generación eléctrica y la operación del Canal de Panamá.
El proyecto contempla pruebas en condiciones reales con productores y cooperativas, como paso previo a una posible implementación industrial a mayor escala. Cortesía/La República
BioVENKO, Guerrero Agrícola, Cultura Fungi y BioConversión fueron seleccionadas por el LuxAid Challenge Fund, una iniciativa de cooperación internacional que, junto con los aportes de las empresas, movilizará una inversión total de €1,49 millones.
El proyecto contempla una inversión total de $14 millones durante los primeros tres años y la creación de unos 40 puestos de trabajo en la etapa inicial.
Es la misma tecnología que la NASA ha estado utilizando por más de seis décadas para proveerle energía a todos sus satélites y que, desde hace por lo menos dos décadas, es la tecnología más utilizada en todo el planeta, no solo para sustituir las viejas centrales de carbón y búnker, sino que también para abastecer la creciente demanda en las redes eléctricas con la energía de más bajo costo de producción en toda la historia del planeta.