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Domingo, 18 de noviembre de 2018



EDITORIAL


La crisis la viven todos

| Lunes 23 mayo, 2011




Los negocios y sectores de todo tipo tienen tiempos buenos y malos, de mayor y menor demanda y deben trabajar preparándose para enfrentarlos de acuerdo con el caso

La crisis la viven todos

Unos con mayor intensidad que otros, todos sentimos los efectos negativos de la crisis financiera.
El sector industrial fue gravemente afectado. La demanda global de productos en el extranjero cayó, haciéndole perder cerca de 18 mil empleos. Este año, esos empresarios empiezan a sentir una leve recuperación, pero no será suficiente para alcanzar los niveles de producción y de empleo que gozaban en 2008.
Por su parte, el ámbito de la construcción continúa en cifras rojas comparado con lo que logró en años anteriores.
En empleo, la historia es igualmente preocupante.
Así mismo, el turismo vive una situación difícil. Si bien es cierto los datos de ingresos de turistas al país reflejan un aumento importante, estos —por razones obvias— son ahora más cautelosos en el gasto que realizan en sus vacaciones.
Por ello, los pequeños empresarios turísticos — algunos de los cuales hoy piden al Estado declarar al sector en emergencia— están luchando para salir de los efectos negativos que dejó la crisis.
La realidad es que los negocios y sectores de todo tipo tienen tiempos buenos y malos, de mayor y menor demanda y deben trabajar preparándose para enfrentarlos de acuerdo con el caso.
La actividad turística tuvo épocas de gran prosperidad, creciendo a más del doble de la velocidad que el turismo mundial; es decir, tuvo tiempos muy buenos para prepararse. Actualmente quizás sea el momento de cambiar la receta que dio tantos frutos.
Probablemente es la hora de innovar y diferenciar el servicio o producto que se ofrece. Concentrar esfuerzos en encontrar la forma de llamar la atención de aquellos turistas dispuestos a gastar más dinero por más tiempo en Costa Rica.
Poniéndonos del lado del consumidor, ¿cuál turista va a pagar altas sumas de dinero por una experiencia que no es excelente tomando en cuenta que el mundo y su bolsillo están saliendo de una crisis?
Entonces, lo primordial para aquellos que viven tiempos difíciles, lejos de gastar energía buscando ayuda estatal, debería ser la búsqueda de la diferenciación.
Montar un negocio, crecer y fructificar no es fácil. Para esto, en los buenos momentos hay que trabajar muy duro y prepararse para enfrentar posibles tiempos malos.
Y todo esto más vale hacerlo con buena actitud y esmero, de lo contrario el producto no será bueno.