Supuse que en la presentación de Fernando Batista como técnico de la Selección Nacional, no podía faltar la pregunta cajonera, sobre la eventual convocatoria de Keylor Navas al seleccionado, de parte del timonel argentino.
La respuesta del “Bocha” fue oficialmente educada. Respeto absoluto a la trayectoria del portero tricampeón de Champions y un agregado también cajonero, de que la Selección Nacional está abierta para todos.
Enterados de las credenciales de don Fernando, básicamente su formación en Argentinos Jr. y su largo recorrido como brazo derecho de José Pekerman, un formador de futbolistas, en mi programa de radio Tano… ¿Qué tal?, el pasado sábado, califiqué al técnico Batista como un escultor y a los oyentes les agradó el término.
Sus credenciales asemejan el trabajo de los escultores: creativos, imaginarios, apasionados, que construyen y pulen sus herramientas de trabajo y forman las figuras perfectas.
Fernando Batista escultor y arquitecto: forma, construye, crea y entonces, desde el minuto uno que se uniforme con el traje de la Selección Nacional, su trabajo debe volcarse hacia la consolidación del escaso talento futbolístico que suma hoy el fútbol nacional y lo más relevante, la formación de nuevas figuras, que refuercen esa pequeña mano de obra con la que contaron sus antecesores.
Si la Federación de Fútbol, con la recomendación de Ronald González, le entregó la dirección técnica de la Tricolor a un formador de futbolistas, no tiene absolutamente ningún sentido, enfrentar a Jordania, a Irán o a otro rival a finales de marzo, con un seleccionado donde figuren: Navas, Waston, Calvo, Celso, Guzmán, Ureña, Campbell y otros futbolistas actores de los Mundiales: 14,18, 22 y la fracasada eliminatoria al 2026.
Suponemos que anoche, el técnico Batista estuvo en el Morera Soto, lapicero en mano analizando Alajuelense vs Cartaginés. Hoy están programados tres juegos y mañana juega Saprissa con Sporting.
Si es cierto que el fuerte del estratega argentino es captar con ojo de halcón, el talento de un futbolista joven, sobra tiempo observando el trabajo de los jugadores en dos o tres partidos para que construya su primera convocatoria. Quizá Ronald González y Jafet Soto, como federativo, pueden darle a Batista un empujón.
¡“Bocha”, limpia tu cincel, pega duro con el martillo y forma una nueva, joven y talentosa Tricolor!





































