Nuestro campeonato es rutinario hasta sus huesos. Romper esa rutina es caso de excepción.
Lo pudo hacer el Uruguay de Coronado de Santiago Bonilla en el prehistórico 1963 y el Puntarenas de Marvin Rodríguez en la década de los 80.
Más recientemente, el Cartaginés de Geiner Segura (2022), Luis Antonio Marín con San Carlos (2019) y José Giácone como timonel de Pérez Zeledón (2017).
Los títulos se concentran en Saprissa y Herediano, dadas las prolongadas sequías del Alajuelense y y la ida de las semifinales del Clausura actual proyecta que no se romperán las reglas.
Cartaginés y Liberia no tuvieron la jerarquía para derrotar a Herediano y Saprissa y los dos anfitriones, pareciera que han comprado todos los números de la rifa para ser eliminados en la vuelta.
Lo escribimos en esta nota. La nómina de Amarini Villatoro debe tener la capacidad de romper el muro defensivo que acostumbra levantar Pepe Giácone y que es causa de que Danny Carvajal solo haya permitido 10 anotaciones.
Herediano está “aburrido” de ganar partidos 1-0. Les basta y sobra con un gol de Marcel Hernández y asunto resuelto. En el Fello Meza el gol lo marcó Elías Aguilar, suficiente para el triunfo. Un cerrojo de 10 hombres, un 5-4-1 con Montes, Brown y Rubio como defensas centrales; dos carrileros y tres volantes de marca: Rodríguez, Fuller y Darril Araya y se le cerraron al Cartaginés todas las rutas de acceso. El único argumento ofensivo, remates de larga distancia de Núñez, Márquez, Castro, sabrosos pasteles para el seguro meta Carvajal.
Triunfos sólidos de 2-0, 3-0, 3-1 favorables a equipos que no sean Saprissa y Herediano en estas instancias finales no existen, de ahí que la corona viaje siempre por la misma ruta.
En la ciudad blanca sucedió algo similar; frente a un Saprissa mutilado por las ausencias de Arboine, Escobar, Mariano Torres y Paradela, Liberia abrió la cuenta temprano, con gol de Tobías Arévalo en el minuto 8 y de pronto, en lugar de presionar y buscar el 2-0, los pupilos de Pepe Cardozo desaparecieron del mapa. Se esfumaron, le cedieron la iniciativa al Monstruo que los atacó por todos los flancos y hasta que Ariel Rodríguez les empató el juego en el minuto 64, vimos la tardía reacción de los locales.
Liberia no mostró jerarquía para derrotar a un Saprissa repleto de ausencias y le será muy complicado, por no decir que imposible por lo aquí analizado, salir vivo de La Cueva.





































