Herediano juega 5-4-1.
Saprissa juega 4-3-3.
Dos técnicos: José Giacone y Hernán Medford con estrategias completamente diferentes.
El punto fuerte del Herediano es su retaguardia y se comprobó en las semifinales. Dejaron al Cartaginés en blanco, como se quedaron en blanco varios rivales del Team en la fase clasificatoria.
Don Pepe levanta un muro humano en las narices del portero Danny Carvajal y lo interesante del juego de esta noche, es empezar a observar si el Saprissa, que tiene su punto fuerte en zona de ataque, puede romperlo.
Al Herediano le ha sobrado y bastado la presencia de Marcel Hernández como único atacante (5-4-1) para sumar puntaje y liderar la clasificación, tanto que a lo largo del Clausura e incluso en las semifinales, otros delanteros de la nómina como “Tepa” González, Jürgen Montenegro y Randall Leal están congelados. Giacone no los ha necesitado.
Pero, con todo respeto para la nómina brumosa, en zona de ataque Saprissa no es Cartaginés. La ausencia de Mariano Torres, obligó a Medford a “improvisar” a Gerard Taylor como volante central. En ese 4-3-3 del “Pelícano”, la cintura la integran Taylor, David Guzmán y Jefferson Brenes.
¿Creativo? Ninguno.
Entonces, ¿cómo genera El Monstruo fútbol ofensivo? Se presenta un aporte vital de los defensas laterales Ricardo Blanco y Djorkaeff Azofeifa. Guzmán y Taylor juegan al pase largo, pero Jefferson tiene sentido de la construcción y poderoso remate.
Entonces, al tridente Orlando Sinclair, (Luis Paradela) Tomás Rodríguez y Bancy Hernández les llega el balón, situación que ni por asomo tuvo Ricardo Márquez en el Cartaginés, atrapado por la férrea defensiva del Team.
Así las cosas, el gran atractivo de la final se centra en conocer si el habilidoso tridente ofensivo del Saprissa, tendrá la capacidad de quebrar el muro humano que levanta Giacone.
Que nadie se extrañe si don Pepe, incapaz de regalarle al público una sonrisa, repite esta noche la formación que empezó los dos juegos frente al Cartaginés. Con una final asegurada, un empate en blanco en La Cueva es buen negocio y le sobra nómina para construirlo.
Más apurado está Hernán, porque Saprissa tiene que alargar la serie a cuatro juegos y es de vital importancia ganar el de esta noche en su patio. Una victoria morada y el regreso de Mariano y Escobar para el siguiente partido, serían un par de sucesos más que motivantes para la “S” en procura de su corona número 41.





































