La “Barra de Dubái” conquista Costa Rica en Cacao Cartel
El emprendimiento de los hermanos Rachel y Salomón Leiderman se ha popularizado por sus chocolates artesanales y una barra que ya es viral en redes sociales
En Escazú Village, Cacao Cartel se ha convertido en un punto de referencia para los amantes del chocolate.
Su especialidad más reconocida es la famosa “Barra de Dubái”, una creación que combina suave chocolate con cremoso pistacho y un crujiente kadaif.
Este producto ha logrado posicionarse como un éxito en redes sociales gracias a su textura y sabor.
Desde sus inicios, la fundadora y chocolatera Rachel Leiderman ha puesto el corazón en cada receta. Según explicó, todo comenzó en plena pandemia, cuando se encontraba explorando nuevas oportunidades.
“Yo ya sabía que el cacao tenía un valor altísimo a nivel mundial y que en Costa Rica no se estaba aprovechando lo suficiente”, recordó.
Además, destacó que el primer contacto con una finca de cacao, la inspiró a profundizar en los procesos. “Me obsesioné con el tema, aprendí sobre fermentación, secado y tostado. Fue ahí cuando decidí dedicarme de lleno al chocolate”, comentó.
Rachel explicó que al inicio producía pequeñas pruebas en casa, que compartía con su familia. Con el tiempo, la demanda creció. “Mi tía empezó a pedirme chocolates para sus eventos y fue así como todo tomó fuerza”, relató.
Asimismo, la emprendedora decidió profesionalizarse con cursos internacionales de reconocidos chocolateros.
“No es lo mismo ver que hacer. Necesitaba aprender las técnicas, las temperaturas y el uso de los equipos. Ahí confirmé que esto era lo que quería para mi vida”, afirmó.
Con el paso del tiempo, la marca fue tomando forma y su hermano Salomón se unió para apoyar en la parte operativa y comercial. Él mismo reconoce que la creatividad de Rachel es la clave del negocio. “Todos los bombones y recetas que tenemos han salido de ella. Si no está satisfecha con un sabor, simplemente no lo lanza”, aseguró.
Actualmente, Cacao Cartel ofrece alrededor de 13 variedades de bombones, además de la icónica “Barra de Dubái”.
Esta última ha tenido tal aceptación que muchos clientes regresan específicamente por ella.
“Ha sido tan viral que incluso un video alcanzó miles de reproducciones y nos trajo nuevos clientes”, recordó Salomón.
Del mismo modo, Rachel subrayó que detrás de cada producto existe un compromiso con la calidad. “Siempre usamos ingredientes de primera. Si la receta no es perfecta, no sale. Para mí la presentación es tan importante como el sabor”, expresó.
Ambos coincidieron en que lo que más los motiva es la reacción de quienes prueban sus chocolates.
“Lo que más me gusta es ver a los demás felices. Esa satisfacción no se compara con nada”, concluyó Rachel.
Hoy, Cacao Cartel no solo es una chocolatería artesanal en Escazú, sino un emprendimiento que ha logrado destacar en un mercado competitivo, llevando al chocolate nacional a un nuevo nivel de reconocimiento.