El ajuste en tasas de interés lo visualizamos hacia el último trimestre del año, indica Adriana Rodríguez, gerente Senior de Análisis Económico de Scotiabank. Esteban Monge/La República

RESUMEN EJECUTIVO
Las tasas de interés se mantendrían estables en los próximos meses, en gran parte por el uso desde finales de enero de la herramienta “Tesoro Directo”, donde Hacienda ofrece sus bonos por medio de ventanillas por la web.
El Gobierno además ha sustituido varios bonos de corto plazo por otros de plazo mayor, el cual implica no tener que pagar ya esos dineros, sino extender los vencimientos, así no requiere esos fondos.
Con estos y otros elementos, se compensaría el hecho de que no se pudo aprovechar el dinero barato en los mercados internacionales, como ha sido el caso con los eurobonos los últimos cuatro años.
Este panorama favorable cambiaría, si aumentara de forma significativa el costo de varios insumos, sobre todo el petróleo, mientras que el Gobierno enfrenta el problema latente de uno de los niveles de endeudamiento más altos de Latinoamérica.
Sin embargo, no parece que el precio del petróleo, entre otros, aumente mucho de aquí a finales de 2016.



Las tasas de interés se mantendrían estables durante este semestre, en gran parte por el uso desde finales de enero de la herramienta de captación “Tesoro Directo”, donde Hacienda ofrece sus bonos por medio de ventanillas en la web.
Aprovechando esta herramienta, se reduce el costo de la captación, al eliminar la intermediación bursátil, por lo que no hay presión hacia arriba de las tasas de interés, como se esperaba para todo este año.
En lo que llevamos del año, han logrado captar ¢687 mil millones por este método, a diferencia de las subastas que solo han captado ¢873 mil millones a junio. El año pasado a esta misma fecha el monto era de ¢1.500 millones aproximadamente.


Anteriormente, el Gobierno captaba los fondos por medio del mercado bursátil solamente, por esto la presión se generaba al tener que competir por obtener recursos con otros emisores.
Otra razón por esperar las tasas estables, tiene que ver con la renovación de una parte de la deuda por medio de los canjes de los bonos a corto plazo por mayores maduraciones.
Para la segunda mitad del año, el Gobierno tiene vencimientos por casi ¢900 mil millones, de los que espera renovar una parte significativa.
En lo que llevamos del año, de la deuda que se vencía, se logró recolocar casi ¢500 mil millones, a plazos que van desde los cinco a los diez años.
Con estas y otras operaciones, el Gobierno está evitando un incremento en las tasas, tal como se esperaba, ya que este es el primero en cuatro años seguidos de no captar $1.000 millones a tasas bajas en los mercados internacionales.
El panorama favorable cambiaría si aumentara de forma significativa el costo de varios insumos, sobre todo el petróleo, mientras que el Gobierno enfrenta el problema latente de uno de los niveles de endeudamiento más altos de Latinoamérica.
Para este año, el nivel de la deuda llegaría al 60% del valor de la producción nacional, mientras las pérdidas del Gobierno serían grandes.
Sin embargo, no parece que el precio petrolero, entre otros, aumente mucho de aquí a finales del año, dado el lento crecimiento de la economía mundial.
El crecimiento de Estados Unidos pareciera no ser el mejor este año, pasa lo mismo con la economía china que por su parte en 2016 sería un tercio menor del promedio que alcanzó en los cinco años anteriores, mientras la votación de la semana pasada a favor del Brexit, afectaría la economía europea, que era raquítica aun sin este golpe.

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