El cierre del tercer trimestre reflejó una dinámica menos favorable para las aseguradoras.
Las indemnizaciones pagadas aumentaron ¢43,9 mil millones interanual, mientras que los seguros solo crecieron ¢28,5 mil millones en el mismo periodo, de acuerdo a informe de la Superintendencia General de Seguros (SUGESE). Esto significa que los gastos están avanzando más rápido que los ingresos adicionales del mercado.
En septiembre, las pólizas totales registraron un aumento del 3%, por debajo del 4,4% observado en agosto. El retroceso es más evidente en los seguros generales, que registraron una caída de –3,9%, ampliando el descenso del mes anterior. En conjunto, el sector acumula una desaceleración de 8,7 puntos porcentuales en el crecimiento interanual.
La brecha entre ingresos y gastos ya se observaba en agosto, aunque en menor magnitud. Ese mes los seguros crecieron ¢37,6 mil millones, mientras que los siniestros pagados incrementaron ¢40,2 mil millones. En septiembre, esa diferencia se multiplicó casi seis veces, impulsada principalmente por los ramos de automóviles y vida.
A pesar de este comportamiento reciente, el balance anual mantiene al mercado en terreno positivo.
En lo que va del año, las aseguradoras han recaudado ¢973 mil millones en pólizas directas y han pagado ¢458 mil millones en subsidios, un margen operativo que aún ofrece estabilidad. Sin embargo, la tendencia de los últimos meses genera preocupación de cara al cierre del año.
Si la combinación de mayores siniestros y menor dinamismo en la venta de coberturas persiste, las aseguradoras enfrentarán mayor presión sobre sus márgenes.