La caída de un rayo dentro del humedal Catalina provocó un incendio forestal que ya afecta más de 4.000 hectáreas del Parque Nacional Palo Verde, lo que obligó al despliegue de un operativo que reúne a instituciones públicas, empresas privadas, organizaciones y cuerpos de emergencia para evitar una mayor expansión del fuego.
La emergencia se mantiene activa desde la noche del 28 de mayo y es atendida por el Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE), a través del Área de Conservación Arenal Tempisque (ACAT) del Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC).
Aunque el incendio aún no ha sido liquidado, las autoridades han logrado contener su avance en una zona donde las condiciones dificultan las labores de extinción.
Uno de los principales desafíos ha sido la presencia de extensas áreas de Typha, una planta invasora que funciona como combustible altamente inflamable y que puede mantenerse ardiendo incluso sobre el agua.
Esta situación ha generado grandes columnas de humo que reducen la visibilidad de los equipos de respuesta y han impactado a comunidades ubicadas a varios kilómetros de distancia.
Debido a las características del terreno, la estrategia se ha centrado en la apertura de líneas de defensa mediante maquinaria pesada y en el monitoreo constante con drones para identificar focos activos y orientar las acciones en el campo.
Las brigadas también enfrentan altas temperaturas, vientos constantes y una fuerte presencia de mosquitos, factores que complican el trabajo en la zona.
Según el reporte oficial, cerca de 60 especialistas participaron simultáneamente en las labores de control durante el pasado lunes.
El contingente incluye bomberos forestales del MINAE-SINAC, personal de distintas Áreas de Conservación, brigadas voluntarias, el Cuerpo de Bomberos y la Cruz Roja Costarricense.
La operación cuenta además con el respaldo de diversas entidades y empresas privadas. Tractores agrícolas, maquinaria pesada y equipos especializados han sido aportados por ingenios azucareros, la Municipalidad de Bagaces, el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) y el Servicio Nacional de Aguas Subterráneas, Riego y Avenamiento (SENARA).
A esto se suma el apoyo logístico de ProParques, que ha contribuido con combustible para la maquinaria, así como de empresas turísticas y del Comité Municipal de Emergencias, encargados de suministrar alimentación, hidratación y otros recursos para los equipos desplegados.
Las autoridades destacaron que no se reportan personas lesionadas ni afectaciones de salud entre los trabajadores que participan en la emergencia.
Mientras continúan las labores en Palo Verde, los bomberos forestales también mantienen vigilancia sobre un segundo incendio registrado en el sector Murciélago del Parque Nacional Santa Rosa.
Las brigadas trabajaron durante la noche en la liquidación de ese foco y permanecen en la zona para evitar una reactivación.