Guadalupe venía de ganar su primer juego del Clausura, motivación al tope, topa con el Herediano que lo aplasta 4-0.
La derrota para las huestes de Mauricio Wright es dura, pero a la pérdida de los tres puntos y la imposibilidad por ahora de abandonar el último lugar, se debe agregar como catástrofe, el permitir cuatro anotaciones, que le provocan un caos en el gol promedio de la clasificación general, ahora con saldo negativo de menos 19.
Cuando el descenso se puede definir por el gol promedio, de equipos que empataron el último lugar en la clasificación general, recibir cuatro goles en un partido es un resultado caótico.
Desde luego que la paliza recibida por los guadalupanos se gestó en una combinación de la fortaleza del Team, que sigue arrollador en el arranque del Clausura, sin permitir anotaciones en tres partidos, con las expulsiones tempranas de dos piezas vitales en el engranaje de Wright y que incluso fungen como capitanes: John Jairo Ruiz y Lautaro Ayala, que fueron a bañarse demasiado temprano, minutos 31 y 42, dejando al equipo a la intemperie, apenas para sostener un 0-0 hasta el final de la primera parte.
Sin sombrilla, a Guadalupe le cayó la lluvia de goles, también temprano en el segundo tiempo: Marcel al 47 y Haxzell Quirós al 56 sentenciaron el juego, cerrando la goleada en el epílogo Aarón Murillo y Luis Ronaldo Araya.
Un calendario muy apretado obliga a los técnicos a refrescar las formaciones estelares para dar reposo a algunas figuras.
Don Pepe Giácone repitió con el invicto Danny Carvajal (270 minutos sin permitir anotaciones), los defensores Quirós, Keyner Brown y Everardo Rubio; los mediocampistas Sergio Rodríguez, Allan Cruz y el novato Gabriel Sibaja, quien no suelta la titularidad y Marcel en ataque.
Fueron titulares Yurguin Román como lateral izquierdo, Aarón Murillo y Keysher Fuller en la cintura.
El Team arrasa en el desayuno de la competencia: 8 goles a favor, 0 en contra, 9 puntos, y si bien tuvo un rival fácil que se rompió con las expulsiones, no se debe olvidar que Herediano viene de derrotar al Saprissa, al que metió en apuros también muy temprano, al punto de que el técnico morado Vladimir Quesada, puede que se juegue su cabeza, si no logra el triunfo esta noche en Grecia, en un partido contra un Sporting peligroso, porque está en el sótano, contra las cuerdas.





































