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Es evidente que era urgente pasar de mencionar cifras de enfermos y muertos, de zonas más afectadas, a involucrar a todo el país en una lucha que solo de ese modo puede dar resultados


Hay que combatir la epidemia

Parecieran bien encaminadas las acciones que cobraron fuerza en los últimos días para enfrentar la enfermedad del dengue, convertida en epidemia en el país.
Como lo había sugerido LA REPÚBLICA en este mismo espacio hace una semana, se necesita informar y movilizar a la población, a todas las instituciones (no únicamente al Ministerio de Salud y la Caja) para una lucha integral contra el mal.
Aunque hoy, en apariencia, todos los habitantes saben como se transmite la enfermedad, la realidad es que pareciera que muchos tienen información incorrecta o insuficiente y que no se pasa de las palabras a los hechos.
Es evidente que era urgente pasar de mencionar cifras de enfermos y muertos, de zonas más afectadas, a involucrar a todo el país en una lucha que solo de ese modo puede dar resultados.
También decíamos en la época de Semana Santa que “el dengue ha crecido en Costa Rica a pesar de fumigaciones, quema de llantas u otras medidas generales que tomen las autoridades, porque una serie de pequeños detalles deberían ser cuidadosamente aplicados por las personas y pareciera que no tenemos la educación y la cultura suficientes para ello”.
Finalmente hoy se organizan instituciones, asociaciones comunales, municipalidades, empresas, centros educativos y culturales no solo para crear conciencia en los que no la tienen, sino para concretar hechos, eliminar criaderos casa por casa, barrio por barrio.
Incluso se dan a conocer empresas que aparentemente comercializan equipos útiles para que en forma privada la gente pueda fumigar condominios, escuelas, colegios, centros de trabajo y otros.
Finalmente dejaremos de escuchar la frase “es que en mi barrio el Ministerio de Salud no ha vuelto a fumigar”. Probablemente ahora los esfuerzos se dirijan más a demostrar que cada persona es responsable de que siga creciendo la epidemia o de que le ganemos al dengue.
Si usted eliminó los criaderos de su casa, pero no se ha preocupado por organizar a su comunidad para verificar que lo mismo ocurra con todos sus vecinos, no podrá evitar vivir bajo la amenaza de una enfermedad que ya ha matado gente en este país, y podría crecer la cifra de enfermos y en algunos casos muertos.
 

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