Logo La República

Miércoles, 12 de diciembre de 2018



COLUMNISTAS


GLP nacional como subproducto de la producción de gas natural

Roberto Dobles [email protected] | Lunes 26 septiembre, 2016


Podríamos producir GLP nacional de bajo costo sin fracking para aumentar significativamente la competitividad

GLP nacional como subproducto de la producción de gas natural

El Gas Licuado de Petróleo, conocido por sus siglas GLP (LPG en inglés), es uno de los combustibles de más venta en el país, tiene múltiples usos (industriales, comerciales, servicios y residenciales) y su consumo crece aceleradamente.

Los gases que componen el GLP son un subproducto del procesamiento del gas natural o de la refinación de petróleo. La World LPG Association (WLPGA), compuesto por organizaciones de más de 125 países, señala que “el GLP tiene dos orígenes: aproximadamente el 60% se recupera durante la extracción de gas natural y petróleo del subsuelo y el 40% restante se produce durante el proceso de refinación de petróleo. El GLP es entonces un subproducto de origen natural”. Estos porcentajes promedio varían significativamente entre los países productores.

El Manual de Productos de 2015 de Recope indica que “el Gas Licuado de Petróleo (LPG) es la mezcla de gases condensables provenientes del proceso de refinación del petróleo”, pero no indica que también se origina de la producción y procesamiento del gas natural.

En este Manual se indica también que “los tipos de LPG dependen de los componentes, puede ser solo propano, solo butano o una mezcla de ambos y en menor proporción también están presentes etileno, propileno, butileno y pentano”. En el primer semestre de este año, la mezcla promedio en Costa Rica fue 66,0% propano, 28,1% butano y 5,9% otros gases.

Al haberse cerrado la refinería de Recope, todos los combustibles se compran a empresas privadas extranjeras y se importan como productos terminados, incluyendo las mezclas que componen el GLP.

En 2015, el 98,9% de los combustibles importados vinieron de EE.UU., por lo que es muy posible que las mezclas de propano y butano que se importan y comercializan ahora en el país provengan de yacimientos no convencionales cuya producción requiere de fracking. Este país es el que más usa el fracking en el mundo para producir gas natural y petróleo de yacimientos no convencionales.

Según el Ministerio de Energía de EE.UU., la mayor parte de los gases líquidos (“gas liquids”) de hidrocarburos producidos en ese país, como el propano y el butano, provienen de la separación del gas natural, no de la refinación del petróleo, y que esta proporción aumentará en el futuro.

Este Ministerio reporta que en 2015 se produjeron 3,9 millones de barriles por día de gases líquidos (que incluyen propano y butano), de los cuales 3,28 millones (84%) fueron producidos a través de su separación del gas natural y 0,62 millones (16%) de la refinación de petróleo.

Se estima que para 2017 la producción de gases líquidos en ese país va a subir a 4,33 millones de barriles diarios y que las plantas de procesamiento de gas natural serán las que proveerán más del 95% de este aumento, lo que aumentará aún más la producción de propano y de butano como subproducto de la producción y procesamiento del gas natural.

Como los precios del propano, butano y otros gases líquidos han estado sistemáticamente por encima de los precios del gas natural (mayoritariamente compuesto por metano), los productores de gas natural de EE.UU. se han enfocado en desarrollar prioritariamente los yacimientos de gas natural húmedo (“Wet Gas”) que contienen varios subproductos (entre ellos propano y butano), conocidos como líquidos de gas natural (“Natural Gas Liquids”, con las siglas NGL), los cuales son separados del gas natural y vendidos por aparte.

Los yacimientos de gas natural seco (“Dry Gas”) no contienen estos gases líquidos y su producción es básicamente gas natural (metano).

El Colegio de Geólogos de Costa Rica ha señalado reiteradamente que “sí hay gas natural en Costa Rica”, lo cual es coincidente con los resultados de las exploraciones realizadas en el pasado y los múltiples estudios que se han realizado. Los yacimientos potenciales que se han identificado en varias zonas del país son convencionales, por lo que no requieren de fracking.

La producción nacional de GLP (como subproducto de la producción nacional de gas natural) no solamente tendría costos mucho más bajos que las importaciones de GLP, sino que aumentaría significativamente la competitividad nacional y el empleo y generaría también grandes cantidades de recursos fiscales y no fiscales.

Podríamos producir GLP nacional de bajo costo sin fracking para aumentar significativamente la competitividad y dejarnos las grandes cantidades de recursos fiscales y no fiscales que se transfieren a los países exportadores de este producto (EE.UU. en este momento).

Pero la política energética actual no contempla lo anterior y más bien adicionalmente obliga a los consumidores de gasolina y diésel a pagar más caro estos dos productos para subsidiar el GLP caro importado que posiblemente se ha producido con fracking. Y aún con este gran subsidio, el precio no es competitivo.