Hernán Medford es un técnico más emocional que táctico y esa definición parece molestarlo.
Recordemos aquella gloriosa etapa del Saprissa repleta de títulos, que incluyó su mediático tercer lugar en el Mundial de Clubes. A espaldas del “Pelícano”, se comentaba que los éxitos del monstruo eran consecuencia de los sabios consejos tácticos de Óscar Ramírez a Hernán. El Machillo era el brazo derecho del timonel morado.
Pasaron los años y Medford, como la mayoría de sus colegas, agregó a su larga trayectoria como técnico, aciertos y errores: títulos y despidos.
Precisamente Hernán, en las temporadas 2024 y 2025 triunfó a lo grande como técnico del Marquense en Guatemala y ese buen paso en la liga chapina, lo trajo de regreso como técnico del Saprissa, en lugar de Vladimir Quesada.
Medford carga el publicitado ADN morado. Lo lleva en sus venas, transmite aquel poder y orgullo de la etapa de Enrique Artiñano al vestuario y Saprissa, con “El Pelícano” como timonel, gana partidos, convence y se clasifica debajo del Herediano para disputar el título en semifinales.
El monstruo se come a Los Coyotes de Liberia, pasa a la final de la fase de clasificación y derrota al Team en el juego de ida 2-1. Previo al partido de vuelta, Medford desafía públicamente al periodismo deportivo criollo a que descifre sus planteamientos tácticos. Sin manifestarlo abiertamente, nos calificó de ignorantes, incapaces de analizar los sistemas que guiaron al Saprissa a las instancias finales.
Probablemente, ese desafío a la prensa lo distrajo mentalmente y para enfrentar al Team en la vuelta, ordenó variantes en la formación estelar que confundieron al equipo: entran Fidel Escobar, Joseph Mora y Mariano Torres y salen Ricardo Blanco, Gerard Taylor (suspendido) y Bancy Hernández.
Saprissa sostuvo el 0-0 en un primer tiempo gris pero se agrieta en la segunda parte. ¿La causa?
Pepe Giacone mete a Luis Ronaldo Araya por Yurguin Román y es el pequeño saltamontes quien rompe la retaguardia morada y sirve a Keysher Fuller el 1-0.
Luis Ronaldo quiebra a la defensa morada una, dos, siete veces y Medford no reacciona. Había que cazar al travieso futbolista, pero el timonel morado se durmió en sus laureles y ordenó tres cambios muy tarde, después de que Marcel Hernández anotó el 2-0 del título.
¿Querrá don Hernán que le descifremos su planteamiento táctico que lo llevó a esta derrota?gpandolfo@larepublica.net





































