Fútbol femenino en ascenso: más legionarias, candidatura al Mundial y dominio regional
El crecimiento de jugadoras en ligas europeas y los avances en el torneo local marcan una nueva etapa para el balompié femenil
El fútbol femenino de Costa Rica atraviesa un proceso de crecimiento que comenzó a consolidarse con mayor fuerza durante la segunda mitad de 2025.
Luego de un periodo marcado por la incertidumbre estructural y deportiva, el proyecto nacional ha comenzado a tomar forma gracias a una combinación de resultados, planificación y mayor visibilidad internacional de sus principales figuras.
En los últimos meses, el número de legionarias no solo ha crecido, sino que también ha evolucionado en cuanto al nivel competitivo de los clubes que apuestan por el talento nacional.
El caso más reciente es el fichaje de Priscilla Chinchilla por el Atlético de Madrid Femenino, una de las instituciones más importantes del fútbol europeo.
A este movimiento se suman otras transferencias destacadas durante el último semestre. Sheika Scott se incorporó al Paris FC Féminines, donde actualmente disputa la UEFA Champions League, mientras que Melissa Herrera fue contratada por el Olympique de Marsella, club en el que ya fue elegida como la mejor jugadora del mes.
Por su parte, María Paula Salas continúa destacando en el Fenerbahçe de Turquía, donde ha sido reconocida como la mejor delantera del campeonato local.
En el ámbito institucional, la Federación Costarricense de Fútbol (FCRF) dio un paso estratégico al anunciar la candidatura conjunta con Estados Unidos, México y Jamaica para albergar la Copa Mundial Femenina mayor en 2031.
Esta posibilidad colocaría a Costa Rica bajo los reflectores del balompié internacional y abriría la puerta a inversiones significativas.
Momentos complejos
Mientras tanto, el torneo local ha atravesado momentos complejos. En etapas recientes, el campeonato nacional sufrió el retiro de equipos, atrasos en pagos a las jugadoras y una estructura inestable que puso en riesgo su continuidad.
No obstante, durante los últimos meses se han realizado esfuerzos conjuntos entre organizadores, federativos, patrocinadores, clubes y futbolistas para revertir esta situación.
La implementación de un formato renovado, el regreso de equipos como el Deportivo Saprissa al certamen y una mejora progresiva en la organización de los clubes han permitido que el campeonato retome su curso.
Aunque el fútbol femenino de clubes en Costa Rica continúa siendo una categoría en desarrollo, los avances registrados buscan generar condiciones más estables para las jugadoras.
En este contexto, el proyecto más sólido del país ha sido el de Liga Deportiva Alajuelense, que recientemente conquistó su noveno título consecutivo en el torneo nacional, estableciendo un logro histórico.
Además, el conjunto rojinegro se coronó campeón de la Copa Interclubes Femenina de UNCAF 2025, certamen que reunió a varios de los mejores equipos de la región y consolidó el dominio tico a nivel del área.
El crecimiento de las legionarias, la proyección internacional del país y los esfuerzos por estabilizar el torneo local marcan una etapa de transformación para el fútbol femenino costarricense.