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Mientras el resto de la región experimenta la mayor integración de los últimos años el país se mantiene distante
Fracaso de unión centroamericana aleja a Costa Rica
Gobernantes centroamericanos llaman al país a “tomar una decisión” sobre integración regional

Aunque la idea de la integración ha calado fuerte en la mente de los centroamericanos, en Costa Rica esta idea está amarrada solo por el comercio y el apoyo financiero que otorga el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE).
En los últimos años el reproche de los países vecinos hacia Costa Rica por la forma en la cual ha abordado el tema de la integración regional ha sido constante, y esta semana pasó de ser un reclamo a una discusión más subida de tono.
La amenaza de Daniel Ortega, presidente de Nicaragua, de no trasladar la presidencia temporal del Sistema de Integración Centroamericana (SICA) a Costa Rica el próximo semestre, tal y como corresponde, rasgó nuevamente el delicado lienzo que rodea a la integración centroamericana y el papel que durante años ha tenido Costa Rica sobre el tema, a tal punto que esta semana el Gobierno nicaragüense lanzó un ultimátum.
“A Costa Rica se le está acercando el momento de tener que tomar una decisión sobre su participación regional”, advirtió Manuel Coronel, vicecanciller nicaragüense.
Y es que Costa Rica ha sido contundente, el modelo de desarrollo nacional no se adapta a las exigencias del resto de la región en materia de unificación, y ni este gobierno ni los anteriores han estado dispuestos a ceder en aspectos que el resto del istmo reclama.
Las diferencias de ideas sobre el desarrollo han sido evidentes también en la distancia que ha tenido el presidente Oscar Arias de algunos gobernantes centroamericanos y de sus constantes ausencias a las cumbres del SICA, en las que la mayoría de las veces Costa Rica es representada por el canciller Bruno Stagno.
Las objeciones sobre la unificación de Centroamérica son varias, pero las de más peso son la postura de rechazo a organismos como la Corte Centroamericana de Justicia y el Parlamento Centroamericano, así como la reticencia a la Unión Aduanera y a la libre movilidad de personas en la región.
No obstante
en esta discusión todo pareciera indicar que la balanza se inclina a favor de Costa Rica.
Diversos analistas coinciden en que las justificaciones dadas por el país para mantenerse renuente al modelo de inte
gración de la región son válidas, asimismo los juristas nicaragüenses aseguran que la decisión de Ortega de no trasladar al país la presidencia del SICA “violaría” el derecho regional.
“Es evidente que el comercio, mediante el Acuerdo de Asociación con la Unión Europea y el apoyo financiero que recibimos como país del BCIE son los vínculos más fuertes que nos mantienen unidos al SICA, pero vale decir que los argumentos no de este gobierno, sino del país, para oponerse a varias de estas medidas de integración son válidos, es evidente que Costa Rica ha tenido un modelo de desarrollo muy distinto al de la región cuyos frutos no quiere sacrificar”, dijo Francisco Barahona, analista internacional.
Por su parte, Carlos Tünnermann, ex embajador nicaragüense ante la Organización de Estados Americanos, ha asegurado que la eventual decisión de Ortega violaría el reglamento del SICA, el cual establece que la rotación de la presidencia se realizará por orden geográfico.

Carlos J. Mora
[email protected]
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