Fabricio Alvarado impulsaría prohibición a la importación de autos de gasolina
Enviar

De llegar a la presidencia de la República, Fabricio Alvarado está dispuesto a prohibir la importación de autos de gasolina en unos 15 años.


La idea del aspirante de Restauración Nacional es reducir la huella de carbono del país, incentivando a los consumidores a comprar autos 100% eléctricos.


Por su parte, su rival Carlos Alvarado del PAC, se ha puesto como meta que en el país rueden unos 35 mil vehículos eléctricos para 2022, pero sin prohibir los carros de gasolina y diésel.


En el caso Fabricio, la propuesta sería debatida por la próxima Asamblea Legislativa y eventualmente sus resultados se harían efectivos en 2033, “ya que tenemos la obligación de cuidar y preservar la creación de Dios”.


“El mundo se encuentra actualmente ante el precipicio de la hecatombe ambiental, si los gobiernos del mundo no tomamos medidas urgentes para parar el calentamiento global, la contaminación y la destrucción de nuestros ecosistemas, los daños al ambiente serán mucho más severos”, manifestó Fabricio.


Por otra parte, el aspirante presidencial reconoce que una medida de este tipo significaría una complicación para el Estado, ya que hoy día el Ministerio de Hacienda recibe más de ¢240 por cada litro de gasolina que se vende en impuestos, mientras que los tributos de ventas, selectivo de consumo y aduanero también nutren las alicaídas arcas del Estado.


Sin embargo, Fabricio solo habla de manera muy general de “promover las medidas necesarias para atender el bache fiscal”, que provocaría la restricción a los automóviles de gasolina.


En estos momentos, en el país solo se encuentran disponibles los autos eléctricos Nissan LEAF, BMW i3 y Hyundai IONIQ, mientras que Grupo Automotriz en un futuro cercano traerá el Ford Focus y Distrito Automotriz también negocia para introducir autos 100% eléctricos.


“Estamos a pocos años de ver una disminución significativa en los precios de los autos eléctricos, cada vez hay más inversión en investigación y desarrollo por parte de los fabricantes de autos, lo que trae como resultado más eficiencias y más autonomía. Este tipo de tecnologías irá bajando su costo cuando la producción sea masiva, no obstante, Costa Rica no está aún preparada”, dijo Juan Ignacio Sansó, gerente de Ventas de BMW.


Por su parte, otros importadores de autos como Nissan LEAF y Huyndai IONIQ que también son eléctricos, consideran necesario que el país desarrolle la infraestructura para atender a estos autos antes de que la venta sea masiva, asimismo, se requiere educación para dar a conocer el rendimiento de esta tecnología y una mayor cantidad de ofertas crediticias.


En el caso de Carlos, la idea es que en el país rueden unos 35 mil vehículos eléctricos al finalizar 2022.


Para ello, impulsaría un plan a nivel gubernamental para ir cambiando la flota vehicular estatal de manera paulatina.


“En vez de prohibir, pensamos en el uso de incentivos económicos, para lo cual contamos con la recién aprobada Ley de Incentivos y Promoción del Transporte Eléctrico. Vamos a alcanzar la meta de introducir al menos 35 mil unidades 100% eléctricas en el parque vehicular del sector público en los próximos cuatro años. Nuestra producción de energía eléctrica y la reciente aprobación de esa ley que exonera de impuestos a estos vehículos, nos deja el camino abierto”, asevera Alvarado.



Ver comentarios