Eurobono frenaría el alza en tasas, en favor de reactivar la economía
Imagen con fines ilustrativos. Shutterstock/La República
Enviar

El gobierno volvió a poner sobre la mesa la propuesta de financiar el faltante de recursos que tiene por el déficit fiscal, con una o varias emisiones en el exterior (eurobonos), en lugar de seguir estrujando al mercado interno y empujando las tasas de interés al alza.

Esta es una buena idea, ya que la deuda externa es más barata que la interna, esto porque las tasas de interés son menores, además de que el tamaño de la emisión y el mercado la hacen más atractiva por su liquidez.

Esto podría generar una baja o por lo menos estabilidad en las tasas de interés locales, principalmente en colones porque el gobierno dejaría de estrujar por el ahorro local a los bancos.

En cuanto al tipo de cambio, todo depende de la actuación del Banco Central, si entran estos recursos a la economía nacional y este no hace nada, la apreciación sería inminente, pero eso es poco probable que pase, ya que podría repercutir en inflación, su principal objetivo.

Por qué las tasas dejarían de subir

Si el gobierno consigue fondearse internacionalmente con una emisión de eurobonos, dejaría de competir por el dinero del ahorro nacional.

Así, ya no tendría que estar ofreciendo tasas de interés más altas de las que se dan hoy para verse atractivo a los inversionistas.

Con una baja en tasas, tenemos un mejor clima para generar negocios apalancados en el crédito bancario.

Esto debe favorecer la colocación del crédito privado —que hoy está estancado— y con ello impulsar la economía y la generación de empleo.

Hoy un bono a diez años en colones en el mercado nacional paga alrededor del 10%, uno en dólares cerca de un 6%.

En el mercado internacional, un nuevo bono de Costa Rica a diez años podría salir por el 4%, siendo menor que como endeudamiento interno y por mayores montos.

También hay que analizar el momento en el que se hará, incluso pensar que Estados Unidos continuará subiendo tasas de interés, por lo que en definitiva saldrá más caro que hace seis años cuando emitimos por primera vez el pasado eurobono.

Actuación del Banco Central determinaría el tipo de cambio

Respecto al tipo de cambio todo depende de lo que el Banco Central realice.

En las pasadas emisiones (iniciaron en 2012 y terminaron en 2015) el Banco Central tomó una gran parte de los dólares de Hacienda y los transformó en colones.

Con esto engrosó sus reservas internacionales, ayudando además a que no todos los dólares salieran a la economía, presionando a una apreciación por una gran oferta de la divisa.

Por otro lado, por la preocupación de una mayor inflación, recogió los colones con la emisión de Bonos de Estabilización Monetaria, para sacarlos de circulación.

En esta nueva emisión, el Banco Central podría aprovechar esos dólares y cancelar el crédito que solicitó al Fondo Latinoamericano de Reservas que tomó este año y así saldar ese pasivo.

Ya que el objetivo fue cumplido con aumentar las reservas internacionales por medio de ese crédito.

Hay que esperar a que se dé la emisión, pero sobre todo conocer cómo actuará el Banco Central bajo el mando de Rodrigo Cubero que se integrará hasta setiembre.

Para muchos expertos, él podría actuar muy diferente a Olivier Castro (actual presidente) principalmente por su experiencia en los últimos años en el Fondo Monetario Internacional.

Primero control de gasto, luego sí a eurobono

Esto es fundamental, para que el eurobono no se vea como una herramienta que “patea la bola hacia delante” (como sucedió con los últimos de hace cuatro años), sino que realmente ayude a mejorar el perfil de vencimiento de la deuda y el pago de intereses a futuro.

La única forma de que esto sea aprobado por la Asamblea Legislativa, es que realmente Hacienda dé pasos razonables hacia el control de gasto.

La clave estará en enviar un presupuesto para 2019 completamente austero, ojalá con cero crecimiento —aunque eso es casi imposible—.

Por otro lado, impulsar en una nueva ley de empleo público —bastante impopular— los ajustes que sean necesarios para frenar el crecimiento por anualidades y otros beneficios como altas cesantías.


¿Cómo funciona un eurobono?

Así es como se mueve el dinero que se capta en una emisión internacional de deuda, como la realizada por Costa Rica en 2012, 2013, 2014 y 2015.

Paso 1 Hacienda pide la autorización a la Asamblea Legislativa para realizar la emisión. Se aprueba por medio de una ley que marca la pauta, el monto y la forma en que se debe realizar. La última fue por $4 mil millones, mil millones por emisión.

Paso 2 Hacienda contrata un banco colocador, que se encarga de hacer toda la emisión, buscar inversionistas y moverla el día que aparece en los libros en Wall Street.

Paso 3 Luego de la colocación como en 2012, 2013, 2014 o 2015, los $1.000 millones entran enteros a Costa Rica, a las cuentas del Ministerio de Hacienda. Costa Rica deberá pagarlo a los inversionistas cuando estos maduren.

Paso 4 El Ministerio de Hacienda tiene que dividir la parte que debe cancelar de sus pasivos en moneda extranjera, los restantes dólares se los vende gradualmente al Banco Central y este imprime nuevos colones para pagarlos.

Paso 5 El Ministerio de Hacienda paga sus obligaciones, salarios, proveedores y deuda, con los colones que compró al Banco Central.

Paso 6 El Banco Central tiene que recoger los colones de la economía —para no presionar la inflación— mediante la colocación de Bonos de Estabilización Monetaria, por los que paga una tasa de interés de alrededor del 8% en colones.

Paso 7 El Banco Central invierte los dólares que compró al Ministerio de Hacienda en el extranjero en bonos de bajo riesgo y rentabilidad. Por ejemplo, un bono del Tesoro a dos años plazo está pagando casi un 1%.


Características de últimos eurobonos

Así fue como se colocaron los $4 mil millones de los pasados eurobonos autorizados por la Asamblea Legislativa (cifras de monto en millones de dólares, de plazo en años, y de tasa en porcentaje)


Fecha

Monto

Plazo

Tasa

16 noviembre 2012

1.000

10

4,25

23 abril 2013

500

12

4,37

23 abril 2013

500

30

5,63

1 abril 2014

1.000

30

7,00

5 marzo 2015

1.000

30

7,15

Fuente: Ministerio de Hacienda


A favor de la emisión

Los analistas creen que una emisión en el mercado internacional es mejor que estar presionando el mercado local, pero todos esperan que este no sea un mecanismo para “patear la bola”, sino una herramienta para financiar mejor el déficit fiscal.

Adriana Rodríguez

Gerente Estudios Económicos

Scotiabank

Trae beneficios al país, menor presión en tasas

Contar con la posibilidad de acompañar las emisiones de deuda interna con deuda externa le trae beneficios al país en la medida en que le incrementa al Ministerio de Hacienda su influencia en los rendimientos negociados en las subastas de deuda interna y disminuye en alguna medida la presión sobre las tasas de interés.

Así mismo, aumenta la presencia de Costa Rica como emisor de deuda en los mercados internacionales, lo que deriva en una cantidad cada vez mayor de analistas cubriendo el país y abre la puerta a futuras colocaciones de otros emisores nacionales.

Sin embargo, es importante hacer una evaluación de las implicaciones de la creciente presencia de la moneda extranjera dentro del total de la deuda del Gobierno central y expandir la baraja de alternativas respecto a otros caminos para lograr que el inversionista internacional tenga acceso a los instrumentos de deuda emitidos por Hacienda.

Gloriana Ivankovich

Economista

Academia Centroamérica

Ayuda, pero debe ser acompañado de otras medidas

La solicitud de financiamiento externo de Hacienda es una decisión que desde el punto de vista del costo del financiamiento, posiblemente signifique una mitigación de los efectos negativos del déficit que ya se han percibido, como el aumento del costo del financiamiento del gobierno y las presiones sobre los tipos de interés que nos afectan a todos.

Sin embargo, si no se acompaña de la implementación de las medidas propuestas y que estas tengan el impacto de efectivamente reducir el déficit como porcentaje del PIB, no solo sería seguir dando pasos hacia el precipicio —porque resuelve las necesidades de corto plazo, pero no soluciona el problema—, sino que podría dar señales que dificulten la aprobación de una solución efectiva al problema.

Douglas Montero

Director Fondos de Inversión

Aldesa

Tipo de cambio no tendría por qué bajar

No consideramos que la venta de esos bonos presione a la baja el tipo de cambio, son mil millones por año —si se hace como la anterior— y aquí Hacienda ha colocado montos de $500 millones, $600 millones, con los precios del petróleo subiendo y las otras materias primas al alza, no esperamos que el tipo de cambio baje.

El crédito del FLAR se pidió sin que estuviéramos en problemas de Balanza de Pagos, con eso queremos decir que no lo ocupábamos, no sé si el BCCR quiera pagar ese crédito con una tasa que debiera ser baja.

El mercado internacional sí es una buena movida, las emisiones son más líquidas, los rendimientos inclusive pueden ser más bajos que los locales, los compradores internacionales al ser generalmente institucionales, son más tolerantes al riesgo. Los montos que se pueden colocar son mucho más grandes y los plazos también son más largos.

Nelson Alvarado

Trader Puesto de Bolsa

Prival Bank

Sí es una buena movida

La deuda externa es naturalmente más barata, ya por solo el tamaño de la emisión y la liquidez que constituye negociarse en el mercado internacional, por lo tanto, resultaría positivo en tanto ayude a cancelar deuda existente con tasas más altas.

Contar con una fuente de recursos alternos para el gobierno produce que el ahorro local quede disponible para las entidades financieras de nuestro mercado y en principio podemos esperar una baja en las tasas de interés locales.

Esto debe favorecer el crédito privado y con ello impulsar la economía y la generación de empleo.

La nueva emisión en dólares traería al mercado local más moneda extranjera, lo que provocaría que, al menos y en principio, el tipo de cambio no sufra mayores presiones. 


Ver comentarios