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Laura Chinchilla, presidenta de la República, advierte sobre la necesidad de más recursos para atender la inseguridad
“Estamos a las puertas de convertirnos en una Colombia o México”
Proyectos de ley que financiarían lucha contra el hampa están en manos de los diputados, asegura mandataria

Tras cumplir sus primeros 100 días de gestión, Laura Chinchilla, presidenta de la República, no oculta sus temores y advierte de manera tajante que el país se encuentra en una encrucijada vital en la lucha contra el narcotráfico y el hampa.
Para ella, llegó el momento de tomar acciones, las cuales lamentablemente, se encuentran supeditadas a la aprobación de tres proyectos tributarios, que pretenden brindarle al Estado los recursos necesarios para esta lucha, de lo contrario, Costa Rica se acercaría a los niveles de criminalidad de países como México o Colombia en un plazo de diez años.
Sobre este y otros temas, la mandataria conversó con LA REPUBLICA ayer en Casa Presidencial.

¿Cómo ha encontrado el país tras el cambio de poder?

No me he llevado grandes sorpresas, por un lado hay cosas que venían muy bien orientadas. Hemos tenido que emplearnos a fondo para resolver algunos conflictos complejos que quedaron abiertos, como el tema de los porteadores, el financiamiento de las universidades y la situación fiscal, la cual pensábamos era menor.

¿Estaba la mesa servida como dijo su antecesor?

Un presidente no puede dejar todos los problemas solventados, ni la administración que entra puede exigirle a su sucesora que le deje todo ordenado.

¿Quedaron muchos problemas heredados?

Sí, gobernar un país es una tarea que nunca se acaba. De muchos de estos temas se viene hablando desde hace tiempo atrás, como por ejemplo la reforma tributaria, así como algunos de los conflictos que hemos enfrentado.

¿Hasta qué punto es preocupante el déficit fiscal?

Definitivamente es una preocupación país, ya que es muy alto y el margen de maniobra muy poco. La rigidez del gasto público es enorme, ya que la mayor parte del presupuesto se va en salarios, pensiones y pago de intereses.

¿De qué forma se puede enfrentar?

Hemos planteado un plan de inversiones a través de crédito, concesión de obra pública y fideicomiso que venga a complementar los recursos del presupuesto nacional, asimismo, tomaremos medidas drásticas en el cobro de tributos, y finalmente estamos trabajando en una reforma tributaria que será enviada al Congreso pronto.

Además de la reforma fiscal, usted plantea impuestos para los casinos y las sociedades anónimas, ¿cómo manejar tres proyectos tan complicados en una asamblea dividida?

Es cierto que los impuestos nunca tienen buen ambiente, pero si les decimos a los costarricenses que esos recursos servirán para mejorar la seguridad, estoy segura que estarán de acuerdo.

¿Y con los diputados, cómo hará para lograr aprobarlos?

Vamos a necesitar mucho diálogo político y que la población se convierta en una aliada exigiendo mejores servicios; por supuesto, apelaremos a la responsabilidad de los diputados, cuando por ejemplo aprueban un incremento del 2% de inversión en educación pública, pero no le dicen al país cómo van a financiarlo.

¿Están supeditadas las metas que presentó el lunes a la reforma fiscal?

A mí me encantaría dar 40 mil soluciones de vivienda en vez de las 20 mil que tenemos planificadas, pero para eso necesitamos más recursos. La reforma tributaria viene a complementar los proyectos que hemos presentado, ya que en los temas fundamentales nos hemos cuidado de garantizar su financiamiento. Cuando llegamos al gobierno, encontramos un déficit fiscal sin precedentes, por lo que es una obligación casi moral insistir en este tema.

En cuanto a seguridad, ¿dependen sus planes de la aprobación de la ley de casinos y del impuesto a las sociedades anónimas?

Ya estamos golpeando al hampa con los escasos recursos que tenemos, pero si Costa Rica quiere enfrentar de una vez por todas este problema como se debe, necesitamos más dinero. No vamos a engañar a nadie.

¿Hay un plan B en caso de no lograr la aprobación de los proyectos?

No hay plan B, o hay recursos o no se puede dar la seguridad que se necesita.

¿Cuán grave es la inseguridad en el país, podemos compararnos con México y Colombia?

Estamos a las puertas de serlo, en diez años podríamos ver en nuestro territorio, escenarios tan convulsos como en esos países. La única manera de evitarlo, es articulando los esfuerzos de todas las policías y el sistema judicial, pero con equipo técnico suficiente y moderno. El hampa nos ha venido ganando la carrera, por eso debemos redoblar esfuerzos si queremos empatar. Les daremos a los diputados un plan de inversiones concreto para decirles a dónde irán esos recursos.

Usted menciona en sus metas que va a graduar 4 mil nuevos policías, pero Tijerino había dicho que se necesitan 17 mil…

Discrepo con él, yo creo que van a ser más; incluso, creo que necesitamos más de 21 mil policías, pero tenemos dinero solo para 4 mil.

¿Le ha faltado sentido común y olfato a la administración Chinchilla en estos primeros 100 días de gobierno como dijo Rodrigo Arias, ex ministro de la Presidencia?

Ninguna persona, ningún gobierno, ningún presidente está exento de errores. Si ha habido errores, pido disculpas; hemos tratado de hacer las cosas de la mejor forma posible. La gente quiere resultados ya, pero Costa Rica sabe que si algo me mueve a mí, es la buena fe.

¿Cómo están las relaciones con el ex ministro tras las declaraciones brindadas?

No quisiera entrar en detalles sobre este tema, yo siento una gran estima por los hermanos Arias.

¿Hará lobby Arias para la ley de electricidad en el Congreso como se había manifestado?

Evidentemente tenemos posiciones diferentes en cuanto a la ley de electricidad, el proyecto que presentamos es diferente al de la administración anterior. Posiblemente en algún momento haya que conversar, si es necesario.

Algunos sectores la han criticado al considerar que falta ejecutividad en la toma de decisiones y que estos tres meses se fueron en planificar, ¿qué opina?
No creo que hayamos perdido el tiempo, la planificación es una acción concreta en sí misma.

Cambiando de tema, la Sala IV ha sido criticada recientemente por asumir supuestas funciones de la Asamblea Legislativa y el Tribunal Supremo de Elecciones. ¿Son correctos esos cuestionamientos?

Creo que es hora de una autoevaluación para saber hasta dónde llegan las responsabilidades de la Sala IV, se han dado extralimitaciones en algunos fallos frente a otros poderes de la República. Además, a veces se acogen muchos recursos que no deberían dilucidarse en el seno de la Sala Constitucional, lo que afecta incluso su legitimidad porque las sentencias no se cumplen. Es imposible que nos metan a la cárcel a todos. No hay manera material de cumplir muchas de esas sentencias.

¿Impulsará durante su gobierno la unión civil entre personas del mismo sexo?

De mi parte no, habrá que ver qué pasará en el Congreso.

¿Esta administración es una continuación del gobierno de los Arias o ya ha marcado su propio sello?

Creo que la misma gente ha notado que tengo un sello propio; eso sí, recuperando y honrando la enorme huella que Oscar Arias ha dejado en Costa Rica. Gracias a esa huella, es que hemos seguido construyendo bajo nuestro propio sello.

Natasha Cambronero
Esteban Arrieta
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