David Gutierrez

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Martes 20 Septiembre, 2011


¿Es relevante el Informe Global de Competitividad?

El Foro Económico Mundial publicó recientemente el Informe Global de Competitividad 2011-2012, el cual se define con base en 12 pilares que a su vez incluyen diferentes factores. Estos pilares son: instituciones, infraestructura, ambiente macroeconómico, salud y educación primaria, educación superior y capacitación, eficiencia del mercado de bienes, eficiencia del mercado laboral, desarrollo del mercado financiero, disponibilidad tecnológica, tamaño del mercado, sofisticación de los negocios y, finalmente, innovación.
¿Es relevante este informe de competitividad mundial?
Sí, absolutamente.
Se ha convertido en un instrumento básico para las empresas que buscan invertir, tanto local como internacionalmente. Es una herramienta objetiva, basada en criterios técnicos, que también sirve para medir el éxito de la gestión gubernamental de un país, al menos en relación con esos 12 pilares básicos que considera el informe.
Este análisis nos impone el reto de mejorar los logros del pasado, pero también nos desnuda ante al mundo. Hoy, es más relevante el contenido del informe para quienes promueven el país como destino de comercio, capital o inversión, que una linda presentación o un buen discurso.
Este año, Costa Rica ocupó el lugar 61 entre 142 países. Lamentablemente, cayó cinco puestos en comparación con el año anterior. Como referencia, dentro de los países que lograron mejorar sus posiciones se destacan México (+8), Perú (+6), Bolivia (+5), Brasil (+5), Panamá y Ecuador (+4).
¿Cuáles fueron las razones de la caída de Costa Rica? El informe considera estas como las principales: a) el deterioro en la percepción de seguridad (algo común a todos los países de Centroamérica); b) el mal estado de la infraestructura, y c) la ineficiente, compleja y lenta burocracia gubernamental. Ninguna de esas razones nos debe sorprender.
Del lado positivo, el documento alaba la apertura comercial y el sólido sistema educativo de Costa Rica, además de resaltar la capacidad innovadora, los niveles de adopción de tecnología y de sofisticación de los negocios.
Lo preocupante de la caída es que dentro de la lista de temas que cada pilar considera, hay algunos en los que salimos muy mal y esos sí resultan sorpresivos o novedosos.
De ellos, el más llamativo es el de protección a las inversiones, que es un factor dentro del pilar de instituciones. Costa Rica aparece en el puesto 131 (de 142), en protección a los inversionistas. El país que otrora se reconocía mundialmente por el respeto al estado de derecho y por su seguridad jurídica, hoy aparece dentro de los peores clasificados del mundo. Esto es una muestra más de que las innumerables comisiones legislativas para acosar a concesionarios de obra pública (como los del aeropuerto y de la carretera a Caldera), las decisiones inconstantes y contradictorias (en temas como antenas de celulares, minería e impuestos a zonas francas), y las cancelaciones de concesiones en la zona marítimo-terrestre, tienen efectos más allá de nuestras fronteras. El informe, acertadamente, castiga el hecho de que en este país ya no se sabe cuál papel es el que vale.
El gobierno tiene la enorme tarea de analizar cada uno de los pilares con mucho cuidado y tomar las medidas del caso. Esas resoluciones no competen solamente al Poder Ejecutivo, sino también al Legislativo, Judicial y hasta al sector privado.
Estamos ante un gran reto al ver cómo nuestro país retrocede frente a otros que mejoran considerablemente sus niveles de competitividad.
Crear las condiciones estructurales para enfrentar la competencia internacional y beneficiarnos de la inversión, comercio y capital, debe ser un tema permanente de la agenda nacional.
El Informe Global de Competitividad nos presenta sin disfraces los temas en los que debemos enfocarnos. La decisión de verlos sin autoengaño es vital para recuperar nuestra escalada dentro del concierto de naciones y lograr beneficios para todos los costarricenses.

David Gutiérrez
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