Empresas de EE.UU. no ven en Cuba iguales oportunidades que Obama
Cuba se prepara para la visita de Barack Obama, presidente de Estados Unidos.
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El intento del presidente Barack Obama de abrir Cuba a las empresas estadounidenses dará un gran paso adelante la semana próxima cuando se convierta en el primer presidente en funciones que pisa suelo cubano en más de ocho décadas. No espere que las compañías estadounidenses lo sigan de inmediato en masa.

Transcurrido más de un año desde que Obama y el presidente Raúl Castro anunciaron un deshielo diplomático, muchos inversores estadounidenses siguen desconfiando de una economía trabada por un embargo comercial estadounidense de cinco decenios, leyes laborales cubanas restrictivas y un sistema cambiario doble. Las empresas que han invertido o quieren invertir, como JetBlue Airways Corp., Carnival Corp. y Airbnb Inc., son más la excepción que la regla.

“Para las empresas es simplemente muy difícil y no quieren poner mucho dinero”, dijo Gary Hufbauer, investigador sénior en el Instituto Peterson de Economía Internacional en Washington que ha escrito sobre la normalización de los lazos con Cuba.

Por empezar, ¿cómo pagarles a los trabajadores en la economía comunista de Castro? Casi todas las compañías extranjeras en la isla pagan a una agencia de trabajo o a un socio mayoritario cubano los salarios de sus trabajadores en pesos convertibles, que están en paridad con el dólar. Pero los trabajadores reciben su salario mensual medio de US$26 en una moneda totalmente distinta: pesos no convertibles, equivalentes a 1/25 de eso. El gobierno se guarda la diferencia.

Si bien el gobierno de Castro dijo en 2013 que trataría de unificar las monedas, es poco lo que se ha hecho. Es un problema difícil de resolver, que Moody’s Investors Service calificó como el “desafío macroeconómico cubano más importante”.

“Es la diferencia entre ganar dinero y no ganar dinero”, dijo Hufbauer.


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