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Imagine como empresario o emprendedor, que tenga la opción de levantar capital para su negocio por medio del mercado bursátil.
Podría ser mediante la colocación de bonos de deuda o incluso tener la posibilidad de buscar nuevos inversionistas y socios por medio de acciones.
Eso sí, para que esto suceda debe ser con tasas de interés más bajas de las que se ofrecen en los bancos o trámites más ágiles, para que den una ventaja competitiva.
Pero esa no es la realidad hoy. La única opción real de fondear una empresa en los últimos 20 años ha sido a través del crédito bancario, que muchas veces es lento o simplemente se puede aferrar a las tasas y condiciones que se ofrecen.
Los altos costos de intermediación, así como los regulatorios, hacen que fondearse por medio de la Bolsa de Valores hoy sea poco atractivo, por caro y lento.
Además, no existe un mercado profundo y líquido que garantice la totalidad de los recursos que se buscan, ni en el tiempo.
Una opción importante podría ser la integración con otros mercados como uno centroamericano o uno más grande como el Mercado Integrado Latinoamericano (Mila).
Eso es algo que el próximo regulador (el superintendente de Sugeval se debe nombrar en los próximos días) puede romper como un paradigma negativo que sigue al mercado de valores desde la década del 2000.

Oportunidad de oro en favor del mercado

En este momento, el Consejo Nacional de Supervisión del Sistema Financiero está a punto de seleccionar al nuevo superintendente general de valores, quien deberá ser el que lidere el desarrollo e impulso del mercado bursátil en favor del empresario y del crecimiento económico del país.


Este es el momento para actuar por parte del regulador de valores y poner a funcionar el mercado.
Una forma es buscar la integración con plazas bursátiles más desarrolladas y que mueven más recursos.
Una bastante factible, ya que lo primero es cambiar reglamentos internos, solamente, es formar parte de un mercado junto con El Salvador y Panamá (ellos se unieron desde setiembre de 2015).
Con esto se da la facilidad principalmente a fondos de pensiones de estos lugares para poder invertir en títulos de empresas costarricenses.
Ya en la actualidad inversionistas de esos países centroamericanos invierten en Costa Rica, principalmente en títulos de Gobierno, pero el trámite burocrático y el tratamiento fiscal, desincentiva mucho el accionar, algo que debe cambiar.
Una segunda posibilidad es formar parte de Mila, en donde las bolsas de valores de México, Colombia, Perú y Chile transan de forma abierta títulos valores. Esto les permitiría a los empresarios nacionales participar en un mercado que solo el año pasado su capitalización bursátil ascendió a los $729 mil millones.
En ese mercado existen 636 emisores, que compiten por recursos de inversionistas de estos países, algo que empresas costarricenses podrían aprovechar.
Una forma directa de pertenecer al Mila es si el país firmara la Alianza del Pacífico, o de lo contrario, buscar una integración de forma directa, que solo remite a formar parte de este mercado.

Bajar costos y trámites es clave

Por el momento, poder levantar capital por medio de la Bolsa es muy complicado, incluso ser inversionista también lo es por varios requisitos o tratamientos fiscales.
Quienes buscan ser emisores deben cumplir muchos requisitos, varios de ellos incluso tienen que ver con la estructuración de las empresas que hoy carecen de principios de Gobierno Corporativo y transparencia financiera, lo que encarece mucho los costos.
Otra razón es que el prospecto de la inversión resulta complicado de realizar, los estudios y otras acciones.
La Bolsa Nacional de Valores desde 2010 busca por medio del Mercado Alternativo para Acciones (Mapa) acelerar estos procesos, pero son pocas las empresas enlistadas de esta forma (ocho), aunque existen muchas en periodo de desarrollo (cerca de 100).
Aunque el tema de bajar los márgenes de intermediación así como los trámites para poder enlistarse en la bolsa, son una tarea para el próximo superintendente y demás participantes del mercado.
Tener acciones que les den liquidez y confianza a los inversionistas es algo que tiene que mejorar, con nuevos reglamentos e incluso una nueva ley del mercado de valores.
Asimismo, el no tener herramientas de cobertura hace que los fondos de pensiones se dejen los títulos hasta el vencimiento, porque no cuentan con dichos instrumentos.
Otro tema por desarrollar es tener derivados de tasas de interés y de monedas, esto ayudaría también a que el mercado sea más dinámico.

Conectar al mercado para generar oportunidades

Hoy el mercado bursátil prácticamente no existe, la única forma de buscar recursos es ir a los bancos.
Incluso hay personas del mercado que afirman que existe un “divorcio” entre el regulador y los regulados, razón por la cual no hay un ambiente propenso al cambio.
Se necesita un regulador que conecte al mercado, de modo que puestos de bolsa, la Bolsa Nacional de Valores y la Sugeval puedan ver de qué forma rompen el paradigma y se abren nuevas oportunidades de fondeo para los empresarios.
Se ha señalado en diversas administraciones la necesidad de reformar la Ley Reguladora del Mercado de Valores, pero no se ejecuta nada.
En la pasada administración, el exvicepresidente Luis Liberman buscó dar una “hoja de ruta” para modernizar el mercado de valores, pero se quedó en eso.
Incluso en 2012, se declaró de interés público dicha modernización, se presentó un estudio del Banco Mundial y hasta se creó un Consejo Nacional para el desarrollo del mercado, pero no se ejecutó nada.

Es necesario hasta para el Gobierno

Un sistema bursátil más abierto, con más recursos, liquidez, un verdadero mercado secundario, ayudaría incluso al Gobierno.
Hoy el mercado no crece, y la pregunta es  ¿dónde va a encontrar recursos para financiar el déficit fiscal?
Si existiera la posibilidad de tener un mercado bursátil más grande, ayudaría incluso a no tener que presionar las tasas de interés por los pocos recursos que existen en el país.
En los últimos años, los que han jugado de empresarios al endeudarse en el mercado bursátil han sido Hacienda y el Banco Central, que han aumentado sus colocaciones como emisores.

En favor de la competitividad

La obra pública es otro punto que se vería beneficiado con un mercado de valores más dinámico.
Se plantea la gran necesidad que representa desarrollar infraestructura y utilizar el mercado de valores como vehículo para levantar los recursos de largo plazo, en especial como lo ha hecho Panamá con el aeropuerto, carreteras y metro.
Esto tiene un reciente impulso con los cambios regulatorios que existen en nuestro país, pero se necesita más impulso para generar confianza en nuevos emisores.
Se habla mucho de la importancia de los emprendimientos empresariales, pero no hay promoción, ni facilidades para utilizar este mecanismo como fondeo.

Pocos participantes

Esta es la lista de emisores de acciones y bonos del mercado costarricense, son pocos emisores corporativos, los bancos y el gobierno, un mercado nada diversificado.

Acciones 10

  • Ad Astra Rocket
  • Bancos (Cathay, Lafise, Promerica, Davivienda, Improsa)
  • Corporación ILG Internacional
  • Florida Ice & Farm
  • Holcim de Costa Rica
  • La Nación

Bonos 37

  • Autopistas del Sol
  • Bancos (BAC, BCT, Davivienda, BCR, Nacional, Improsa, Lafise, Popular, Promerica, Prival, Scotiabank)
  • Banco Central
  • BCIE
  • Compañía Nacional de Fuerza y Luz
  • Corbana
  • Corporación ILG Internacional
  • Fideicomisos (Cuerpo de Bomberos, INS, Cariblanco, Garabito, Titulación Hipotecaria BN, Santiagomillas)
  • Financiera Desyfin
  • Florida Ice & Farm
  • Gobierno
  • ICE
  • IFC
  • La Nación
  • Municipalidad de San José
  • MUCAP
  • Recope
  • Grupo Mutual
  • Holcim

Fuente: BNV

Momento de actuar

Varios participantes del mercado de valores entienden que este es un momento crucial para desarrollar las transacciones bursátiles en favor del crecimiento económico.

Óscar Luis Chaves
Presidente
Grupo Bursátil Aldesa

Hay que romper el paradigma

El paradigma para que el mercado de valores se diferencie más en el mercado financiero ha sido señalado en las diversas reformas a la LRMV.
Al finalizar la administración de Laura Chinchilla, el BCCR, con apoyo del BID, buscó el espacio para impulsar nuevas reformas con el fin de alcanzar mayor competencia entre los operadores bursátiles, desplazando el mercado del dinero de las manos cercanas del intermediario. Todo lo anterior fue boicoteado por el temor del sector a los cambios.
Quiero señalar que el problema no es de una institución o un nuevo líder. Se trata de un estado mental.
Por ejemplo, una empresa como Aldesa hace historia con las condiciones dadas y marca ruta para que el regulador, ex post, revise los procesos y aplique nueva política. Recuerde, hay que hacer cambios haciendo.
Cada uno puede lograr una etapa y entre todos se producen pequeños aportes que con el tiempo son los cambios.
Para finalizar optimista, diría que en Costa Rica existen muchas oportunidades para que todos los revolucionarios, cambien nuestra cultura financiera y adhieran con sus artículos y reclamos, su visión para lograr el deseado desarrollo del mercado de capitales.

Damaris Ulate
Directora
Cámara de Emisores

Realidad es que son pocos emisores

En el tema de registro ante la Sugeval, considero que esta ha hecho un esfuerzo importante por reducir los tiempos de registro y ha puesto en marcha el envío de prospectos y otros documentos de manera electrónica, lo que ha contribuido bastante en el trámite de autorización; pese a ello, y otros muchos esfuerzos que han realizado de manera conjunta la Cámara de Emisores y la Bolsa Nacional de Valores a través de la Unidad de Emisores, la realidad es que los emisores privados son muy pocos aún, por lo que la tarea de atracción de nuevos emisores es continua.
La gran disponibilidad de recursos del sector bancario es una de las principales explicaciones de por qué las empresas optan por este tipo de financiamiento; también en el caso de empresas cuya casa matriz está en el exterior, ocurre que estas últimas fondean muchas de las necesidades financieras de sus subsidiarias, de manera que esas subsidiarias, aunque son empresas de gran tamaño y reconocidas no acudan tampoco al mercado de valores en calidad de emisores.
Ante el escenario de necesidad por el déficit fiscal, el Gobierno podría tender a captar más recursos a través del mercado de valores, convirtiéndose en un competidor de los emisores actuales y potenciales.
Por otra parte, esta mayor participación del Gobierno podría eventualmente tener un impacto al alza en las tasas de interés, lo que a su vez podría ser un desestímulo para el ingreso de nuevos emisores privados, que para captar tendrían que salir a tasas más altas.
A este nivel, nuevamente las empresas tendrán que comparar esas tasas de captación con las que les ofrecen las entidades bancarias. Pero es importante aclarar, que la tasa no es la única variable a considerar por parte de un potencial emisor, pues el mercado ofrece plazos muy amplios que para el financiamiento de proyectos de largo plazo son muy interesantes.

Álvaro Trejos
Consultor
Derivados financieros y Asset management

Es el momento oportuno

Es importante y oportuno hablar sobre el desarrollo del mercado de valores.
Los márgenes de intermediación son altísimos y el mercado de deuda se puede desarrollar y eso debe ser una de las principales tareas del nuevo superintendente.
Para eso hay que empezar por desarrollar el mercado secundario de bonos del gobierno y eliminar las distorsiones que impiden su evolución.
Por un lado, las prácticas de Hacienda y el Central de buscar negociaciones bilaterales y la falta de estandarización generalizada de las emisiones de los emisores soberanos.
El FMI ha insistido mucho en este tema y hasta tiene un manual, pero sus recomendaciones no se han seguido. Los fondos de pensiones se dejan los títulos hasta el vencimiento porque no cuentan con instrumentos de cobertura.
Creo que un nuevo regulador puede articular un diálogo con los emisores, intermediarios e inversionistas institucionales para llegar a desarrollar ese mercado secundario de bonos gubernamentales y esto a su vez será la base del mercado corporativo de deuda.
Hay mucho que hacer en el mercado de liquidez para desarrollarlo mucho más.
Otro tema relacionado es el de derivados de tasas de interés y de monedas. Esto tiene mucha relación con los mercados mencionados.

Cristina Masís
Presidenta
Grupo Financiero Mercado de Valores

Impulso no le compete solo al superintendente

Consideramos que la labor de impulsar el mercado de valores nacional no le compete únicamente a la superintendencia. Desde ahí, lo que se requiere es un liderazgo para que el mercado se desarrolle y logre que varios stakeholders se constituyan como participantes activos (Bolsa, Puestos, Superintendencia).
En estos últimos años, hay que reconocer la labor que hizo don Carlos Arias, en el sentido de que se reforzó el marco regulatorio, por cuanto tenemos una ley que no se ha actualizado, no obstante, a nivel reglamentario existía la posibilidad de hacer algunos cambios, donde creo que se hizo un esfuerzo en esa línea.
A pesar de esto, vemos que nos hemos quedado en temas meramente regulatorios. Consideramos que hace falta dar ese paso, tomar acción y hacer que las cosas pasen, de ahí que en este momento en el que estamos, uno quisiera ver a un superintendente más proactivo, ojalá que sea una persona que haya tenido experiencia en la parte privada, porque esto representaría una buena combinación al contar con alguien que tenga una visión más amplia desde la perspectiva del negocio y de la parte regulatoria.
Se requiere una persona con liderazgo, con capacidad de romper algunos mitos, de hacer que las cosas sucedan. Como lo conversamos anteriormente, los bancos han estado financiando durante los últimos 40 años, empresas y crecimiento de organizaciones que deberían ser financiados por medios accionarios y no con financiamientos a 18 meses para capital de trabajo, lo cual no está correcto, por lo tanto, realmente uno quisiera que se activara el mercado, precisamente el mercado de capitales para que de la mano se apoye un proceso de crecimiento de las empresas.
Adicionalmente, creo que hay algunas situaciones económicas que deberían facilitar que las empresas no solo piensen en el crédito bancario, sino que vuelvan sus ojos hacia la opción de un financiamiento en el mercado de valores.
Se está en una buena coyuntura sobre lo que está sucediendo a nivel económico y del cambio en el ingreso de una persona en la superintendencia que tenga ese liderazgo, aunque no solo depende del superintendente, hay que recordar que por encima se encuentra el CONASSIF, dado que hay muchos niveles dentro de la estructura que también deben estar alineados para que esto se pueda impulsar correctamente.
En esa línea es lo que sentimos como gremio y como puesto de bolsa directamente, pero también a nivel de la Cámara, nosotros deberíamos igualmente asumir el liderazgo y poder acompañar como stateholders este proceso.

José Alfaro
Gerente
Prival Securities

Hay poca actividad de nuevos emisores

Por ahora los puestos de bolsa se han enfocado en dar soporte al negocio a través de la asesoría y mucho menos en las transacciones en sí. Ello por cuanto la nueva regulación vigente para los intermediarios bursátiles da un nuevo aire e impulso. 
Hay muy poca actividad de nuevos emisores que muestran interés en acercarse al mercado intentando tener acceso al mercado formal de capitales. Hay algunos esfuerzos que resultan tímidos e insuficientes. Sin embargo, en el ámbito privado (y si se quiere discreto) durante los últimos años se nota un crecimiento importante pero concentrado en pocas manos y en contados proyectos rentables en el país.
De cara al apoyo del sector productivo real de la economía el financiamiento del Gobierno utilizando el mercado de valores ha crecido estrujando al sector privado.
Se habla mucho de la importancia de los emprendimientos empresariales pero no hay promoción, ni fiscal ni en tramitología. El impulso de esta idea ayudaría a la generación de mayor empleo y a reducir la diferencia social que cada vez más se ensancha en nuestro país.
En materia de obra pública se plantea la gran necesidad que presenta de desarrollar la infraestructura pública y de utilizar el mercado de valores como el vehículo ideal para levantar los recursos de largo plazo. Esto tiene un reciente impulso con los cambios regulatorios.
Hoy volvemos a ver como una fuente alternativa de recursos al mercado extranjero pero este se ha visto afectado por las decisiones que en sentido contrario se tomaron en el pasado por quien hoy aboga por ayuda. ¿Qué harán las autoridades al respecto?
El crédito bancario es un vehículo más en la oferta de instrumentos financieros en el mercado, pero tiene limitaciones.  Cuando los negocios requieren de mucho mayor tiempo para recuperar las inversiones realizadas, este instrumento queda superado, y entonces ahí, es donde la creatividad de un buen banquero de inversión, en conjunto con un sector inversionista bien asesorado, pueden hacer la deferencia. Se pueden utilizar novedosos vehículos que van desde las emisiones de deuda de mediano y largo plazo, hasta la posibilidad de ofrecer parte del capital accionario de la empresa a cambio de mayor estabilidad y productividad.   
No podemos dejar de lado el tema del costo de la regulación y como esto afecta a alcanzar la democratizar el mercado. No todos tienen la capacidad de cubrir el costo de regulación, y por consiguiente esto representa una enorme barrera de entrada, no solo para inversionistas sino que también para emisores. Sobre estos temas se requiere acción positiva en los próximos años.
En cuanto al nombramiento del nuevo superintendente no hay duda que la persona que ocupe esa silla tendrá un peso importante sobre sus espaldas para dirigir este mercado hacia donde corresponde. Por ello dentro de varias competencias que debe tener la persona se debe destacar por un buen liderazgo y una gran capacidad de comunicación. Debe tener una enorme visión y capacidad para internalizar los diferentes objetivos y necesidades de los diversos actores en el mercado. 

 

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