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Miércoles 19 Agosto, 2015

El desempleo en Costa Rica, los estudiantes y el Estado paternalista

En Costa Rica mucho ha acontecido en los últimos meses, y entre situaciones como la crisis del aguacate, marchas de porteadores y el calendario de bomberos 2016, creo que el desempleo puede ser un tema importante para uno que otro lector.
Según el reporte macroeconómico del BCCR, la tasa de desempleo del país es de 10% (descartando a las personas que no están buscando empleo) el número de personas desocupadas es de 228.403 y la tasa de ocupación es de solo el 56,40%. Esto meramente con el fin de cuantificar la realidad del mercado laboral.
Nuestra constitución política deja claro en el artículo 56 y expresa literalmente que “el Estado debe procurar que todos tengan ocupación honesta y útil”, y definitivamente es necesario que se gestionen los recursos de tal forma que existan oportunidades, sin embargo, esto no quiere decir que el Estado tenga que asegurarles trabajo a todos los costarricenses y mucho menos chinear a grupos que lo exijan limitando la libertad de los demás.
También expresa que “el Estado garantiza el derecho de libre elección de trabajo” y esto es muy importante, ya que la existencia de libertad no nos exime de responsabilidad, ni de ser reflexivos en el momento de hacer elecciones.
En estos tiempos donde son primordiales políticas de austeridad, la generación de puestos como tales en el sector público no va de la mano con las necesidad de empleo en la población y, más bien, su reducción parece una necesidad inminente (entre otras reformas de carácter tributario y compensatorio) ante la necesidad de recursos para reducir el déficit fiscal.
La realidad del caso es que vivimos en una economía de mercado, donde las necesidades se satisfacen, en su mayoría, a través de un único medio de intercambio y donde sobresalir ante la competencia es el principal generador de riqueza. Dicho esto, la realidad es que no se puede asegurar tener empleo si no se es sensato y se analiza en el momento de elegir una carrera, las oportunidades que la misma ofrece y lo que actualmente está demandando el mercado.
Esto no quiere decir que sea imposible emprender y que se deben estudiar solo algunas carreras, pero sí que la realidad es muy distinta según la carrera que se escoja. La responsabilidad de la situación laboral no recae solamente sobre el Estado, que claramente debe gestionar los recursos apropiadamente para promover inversión. Sino también sobre el estudiante y las decisiones que tome con respecto a su carrera y universidad; es cuestión de ventaja competitiva.
El BCCR identifica algunas de las actividades con mayor potencial para generación de empleo entre los cuales se menciona servicios, comercio, construcción de edificios, etc. y estima que un 1% en el aumento de demanda en estas actividades puede generar hasta 13 mil puestos de empleo. Es precisamente aquí donde la creación de políticas que generen incentivos en estos sectores debe ser una prioridad para el Estado y de esta forma “procurar” la generación de empleo a través de una adecuada gestión de los recursos.

Eduardo Viloria Valverde
Analista financiero