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Lunes 15 Marzo, 2010


El camino que ha sido, que es y que puede ser…


A finales de la década de los 80, el país inició un camino; el cual consistió en la reestructuración de su economía: de una meramente agrícola, a una más dinámica y sofisticada.
El camino que fue. Después de la terrible crisis económica que vivió el país a principios de los 80, los policymakers de este país decidieron cambiar el enfoque de la economía por uno de apertura comercial. Se planteó un modelo de promoción de exportaciones, y complementario a este, un modelo de atracción de inversiones. Durante ese proceso se crearon instituciones (públicas y privadas) para coordinar esa “política”. Además, se crearon incentivos para la atracción de inversión y el desarrollo de nuevos sectores dinámicos (por ejemplo, el Régimen de Zona Franca). Y quizás, uno de los grandes logros de este inicio fue la llegada de la compañía más grande del mundo en la fabricación de chips, Intel Corp. Esto permitió ubicar a Costa Rica en el mapa de la industria de la alta tecnología.
El camino que es. Hoy, Costa Rica está cambiando su economía. El país ha crecido y avanzado en importantes índices: calidad de los suplidores locales, exportaciones de alta tecnología, atracción de IED, de principales ciudades de outsourcing, entre otros. Esto, junto con la productividad de su mano de obra calificada, ha permitido que compañías transnacionales trasladen departamentos a Costa Rica, aumentado y diversificando su participación en el país. Pero, más importante aún, es el traslado de los departamentos de investigación y desarrollo. Ticos, en ocasiones, participan en el diseño de nueva tecnología.
Actualmente, existen reformas importantes. Quizás la más significativa y reciente es la del Régimen de Zona Franca, que no solo cumple con los requisitos de la OMC (eliminar los incentivos explícitos para los exportadores), sino que también establece incentivos para continuar con el desarrollo de suplidores locales.
El camino que puede ser. El camino recorrido, hasta el momento, ha sido un gran semillero. Queda un camino de retos y consolidación de éxitos. Un tema trillado (por su recurrencia), pero de suma importancia, los ya conocidos cuellos de botella: educación, infraestructura y tramitomanía. ¿Será que para resolver esto hay que pensar en lo inimaginable?, como decía A. Einstein. Costa Rica necesita que más costarricenses obtengan postgrados en el extranjero en todas las disciplinas posibles. Se necesita, también, que más profesionales deseen aventurarse a crear sus propias compañías. Eso sí, es importante que las oportunidades de los nuevos sectores dinámicos lleguen a la mayor cantidad posible de personas.
Las oportunidades e incentivos existen, es momento de consolidar el camino que puede ser: una Costa Rica desarrollada.