La retaguardia del Saprissa ha permitido siete goles en cinco partidos, los mismos que Puntarenas, último lugar del Clausura. De los 10 equipos en competencia, solo Guadalupe suma un promedio más negativo, con 10 anotaciones permitidas.
Uno de los primeros trabajos que deberá asumir Hernán Medford, es reforzar la zona defensiva del Monstruo y convertirla en un muro más infranqueable.
No vamos a responsabilizar al joven arquero Abraham Madriz de este renglón negativo del equipo. Un yerro garrafal del arquero en el juego con Pérez Zeledón, que le regaló a los guerreros su tercera anotación, no borra el buen trabajo de Madriz en el marco y sus grandes tapadas e intervenciones decisivas en los cinco partidos del torneo.
Le toca a Medford decidir si continúa con Abraham en la portería o da paso a la estelaridad a Minor Álvarez, fichaje del club que suma cinco fechas calentando banca. El gran portero morado y referente del club Marco Antonio Rojas se pronunció públicamente por la continuidad de Madriz.
Kendall Waston es intocable, pero Pablo Arboine muestra ciertas debilidades. La ausencia por lesión de Óscar Duarte ha pesado y mucho en la línea de cuatro del Monstruo y consideramos grave error del cuerpo técnico, dejar ir al joven Douglas Sequeira, cuando se proyectaba como titular de la retaguardia.
La venta de Kenay Myrie dejó un cráter en el flanco derecho defensivo, que no han podido tapar Gerard Taylor ni Ricardo Blanco. En el otro sector, Joseph Mora ha bajado un poco su regularidad y juega sin competencia. Se marchó Ryan Bolaños y a Jorkaeff Azofeifa no le han dado los minutos y la confianza que merece.
En la cintura, entre el veterano David Guzmán y el joven Sebastián Acuña, enterraron a Jefferson Brenes. Alguien adentro manifestó que Brenes estaba “en la calle” y lo congelaron. Craso error. Contra PZ, Jefferson entró de cambio, Saprissa elevó su rendimiento y empató el partido. Confiamos en que Medford le dará el lugar que merece.
Mariano Torres no se toca, a Gerson Torres también lo bajaron del escenario y Marvin Loría juega ratos. Este es un problema del Saprissa: los jugadores que solo juegan ratos y no pueden consolidarse. Por esa ruta parece caminar por ahora Rachid Chirino, proyectado a convertirse en ave de paso del club como Joserth Hernández y otros, en lugar de estrella del equipo. ¡Ojo, Hernán!
De la zona de ataque comentaremos mañana.





































