Arnoldo Mora

Arnoldo Mora

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Viernes 17 Abril, 2009

El 11 de abril, ayer y hoy

Quizás la efemérides histórica más importante en nuestra casi dos veces centenaria vida republicana sea la del 11 de abril. Por algo se han convertido la toma del mesón en Rivas y su héroe epónimo, el soldado raso mulato Juan Santamaría, en símbolos de nuestra nacionalidad. No tuvimos, como los países de América del Sur y Cuba, sangrientas guerras de independencia. Por eso el 15 de setiembre —sin quitarle ni mucho menos su relevancia histórica— fue más una fiesta en la capital de la Capitanía General que en la conservadora y aldeana Cartago de 1821.
En cambio, los triunfos logrados en el campo de batalla durante la campaña de 1856, fueron celebrados no solo oficialmente, sino por todo un pueblo encendido en ardiente patriotismo. Pero este triunfo libertador no se obtuvo gratuitamente. El precio pagado fue muy alto, pues un 10% de la población murió a consecuencia de esa guerra, constituyéndose así en la más devastadora hecatombe demográfica de nuestra historia. Por eso es lamentable el hecho de que cada día estas celebraciones tengan una relevancia menor en el imaginario colectivo, por causa de quienes nos han gobernado en años recientes quienes, en el fondo, aunque no lo reconozcan de palabra, les hubiese gustado que los filibusteros nos hubieran colonizado.
En contraste con la actitud hipócrita de esos políticos, han surgido del seno de nuestro pueblo, figuras que han hecho de sus vidas una prolongación del espíritu de nuestros héroes. Para esos patriotas, ni Mora ni Santamaría han muerto, porque ellos llevan en su sangre y en su corazón los mismos ideales. Uno de ellos fue el amigo entrañable y poeta eximio Isaac Felipe Azofeifa, cuyo centenario de nacimiento hemos celebrado, junto a su familia, un grupo de amigos y discípulos en un acto llevado a cabo en el Instituto Cultural de México. Por una feliz coincidencia, Isaac nació un 11 de abril y uno de sus poemas mas hermosos comienza con la frase: “Abril me pertenece”.
Ciertamente abril le pertenece a Isaac Felipe; pero igualmente pertenece a todos los hombres y mujeres que, como nuestro eximio poeta y maestro, son auténticos patriotas. Abril es el mes de la gesta liberadora por excelencia en nuestra historia, aquella en la que nuestro país, el más pobre y dejado de lado durante los siglos de la Colonia, se convirtió en el abanderado de la liberación de las cinco repúblicas hermanas del Istmo Centroamericano. La historia de esta región hubiese sido completamente diferente si la guerra, encabezada por los héroes de la Batalla de Rivas, la hubiesen ganado las huestes filibusteras. Allí comenzó un nuevo capítulo de nuestra historia.
Por otra coincidencia, hoy se inaugura en la isla caribeña de Trinidad y Tobago, la V Cumbre Hemisférica. Esperanzadores aires de plena independencia se respiran en toda Nuestra América y un nuevo gobernante llega desde la Casa Blanca. Fieles al espíritu de nuestros héroes, debemos luchar para que se abra una nueva página en las relaciones hemisféricas, de modo que sean más fraternales y más justas. Nuestros próceres así lo exigen.

Arnoldo Mora