Economía tica crecerá más lentamente en segundo semestre por factores externos
Desaceleración será más notoria en el sector exportador, tanto de bienes como de servicios
Pese a un entorno nacional estable, factores externos como conflictos geopolíticos y amenazas arancelarias enfriarán el ritmo de expansión económica de Costa Rica durante la segunda mitad del año, según un análisis de BN Valores.
La desaceleración será más notoria en el sector exportador, tanto de bienes como de servicios, que enfrenta el doble reto de una demanda internacional debilitada y un entorno geopolítico tenso.
En contraste, la demanda interna —es decir, el consumo y la inversión local— se mantendrá relativamente estable, aunque sin traducirse en una mejora significativa del empleo.
“A nivel internacional, las amenazas arancelarias y geopolíticas apuntan hacia un desarrollo complejo para lo que resta del 2025. Costa Rica por supuesto que no es ajena a esta realidad y la economía perderá dinamismo en la segunda parte del año”, señaló Javier Cortés, supervisor de BN Valores.
Entre los factores que presionarán la actividad económica destacan las posibles tensiones comerciales entre Estados Unidos y otras potencias, así como la inestabilidad en mercados clave que podrían alterar el comercio global, las cadenas de suministro y los precios de materias primas esenciales como el petróleo.
A pesar del freno en el ritmo de crecimiento, el informe destaca que la economía costarricense se beneficiará de una inflación contenida, dentro de los márgenes aceptables para el Banco Central. Esto permitirá que las tasas de interés —incluyendo la Tasa Básica Pasiva— permanezcan estables en lo que resta del año.
En el frente fiscal, se espera que el déficit financiero del Gobierno y el endeudamiento público se mantengan en niveles similares a los de 2024, lo que ayudará a preservar la estabilidad macroeconómica.
Por su parte, el tipo de cambio no presentaría variaciones significativas, pese a una leve reducción en el ingreso de divisas, producto del menor crecimiento de las exportaciones y de la inversión extranjera.
Aunque las condiciones internas seguirán brindando cierto respaldo al crecimiento económico, BN Valores advierte que cualquier alteración en el entorno global podría tener efectos importantes en variables clave como la inflación, el tipo de cambio y la proyección de crecimiento para el 2026.
“La economía global atraviesa un momento frágil, y eso obliga a Costa Rica a estar preparada para escenarios menos favorables”, concluyó Cortés.