Después de que Juan Cardona empató el partido 1-1 para el Xelajú en el minuto 82, el juego de vuelta de la final de la Copa Centroamericana, se le trastornaron los planes tácticos a Óscar Ramírez, quien, con el 1-0 a su favor, anotación de penal lograda por Ronaldo Cisneros en el 74, puso a calentar a Santiago Van der Putten, Aarón Salazar y Rashir Parkins, tres candados que podían sostener la mínima victoria que daba el tricampeonato.
Alajuelense estaba obligado a meter un gol para sobrevivir, de ahí el 4-1-4-1 inicial del “Macho”. Un volante central: Celso y cuatro jugadores a espaldas del ariete Ronaldo: Joel, Lucumí, Anthony y Mitchel. La Liga no se encontró no estuvo fina en su ofensiva y las ocasiones de gol las tuvo Guillermo Villalobos, cazando “bolas muertas” en el área local.
Sin merecerlo, Alajuelense se encontró un penal bien “jalado del pelo”. El árbitro hondureño Nelson Salgado consideró que una marca agresiva de Widvin Tebalán, desbalanceó a Fernando Piñar dentro del área chapina y sancionó la falta.
Anotó Ronaldo, don Óscar alistaba los candados para la ferretería, pero Xelajú no solo le empató, sino que se apoderó del mando del partido. Los “Súperchivos” tienen muy buenos futbolistas: Aparicio, Cardona, López comandaron las acciones, Alajuelense se quedó sin gasolina y se entregó a su suerte.
El 4-1-4-1 del inicio, se convirtió en un 6-3-1 que se apuntó muy temprano a que el título se definiera desde el punto de penal. El dominio del Xelajú fue total y pudo quedarse con la corona, de no ser dos tapadas monumentales del joven portero Byron Mora, rechazos a quemarropa de remates de cabeza de Harim Quezada y Cárdenas.
Si este juego entre chapines y manudos hubiese sido una pelea de boxeo, debió ganar el Xelajú por decisión dividida. Unánime no, porque la Liga fue mejor en el primer tiempo.
Como lo acostumbra cuando ordena defender una ventaja corta, el “Macho” incrustó a Salazar entre los centrales Van der Putten, Villalobos y Gamboa, con dos laterales improvisados: Demetrius y Mitchel, más los volantes Parkins y Pérez.
Adelante, “solito” el “Pikachu”
Óscar se apuntó a los penales, su colega Amarini Villatoro se descontroló y dejó de dirigir por ponerse a discutir y desde los once pasos el portero Mora detuvo dos lanzamientos a López y Cárdenas, suficiente para que la Liga amarrara el tricampeonato.





































