Pedro Oller

Pedro Oller

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Martes 26 Octubre, 2010


Dragar intrigas

El tema inevitable es el dragado en el San Juan.
El editorial de LA REPUBLICA el sábado anterior es parcialmente correcto en su análisis. Siempre hay dos lados de la moneda y esta circunstancia de “buscar roces sin sentido”, no es únicamente atribuible a Ortega así coincida con las conclusiones respecto de dicho personaje. El Gobierno costarricense, y en específico el Ministerio de Seguridad, ha aprovechado también la circunstancia.
Adelantaba a un medio de comunicación Don José María Tijerino el día 21 de los corrientes “Hoy voy para una reunión a la Cancillería porque tenemos indicios de que algo irregular, muy grave, está pasando”. Luego lideró una conferencia de prensa desde la Casa Amarilla, a propósito del asunto.
Nótese el protagonismo que asumió el Ministro de Seguridad en lo personal y su apropiación a nivel institucional, respecto de un tema que es responsabilidad, por definición, de la Cancillería. No importa si don René Castro se fue a la China.
Léase que las declaraciones de Don José María, se producen apenas un día después de que se diera el último ajusticiamiento, de un trailero, en la Interamericana Norte. Frente a la guerra que venimos perdiendo contra el narcotráfico y que cada vez ocupa más nuestra atención, el desvío de atención también es válido.
En cualquier caso, las ramificaciones más importantes —mucho más allá de nuestra soberanía territorial, violentada peor por el narcotráfico—están del lado ambiental. Las consecuencias fueron advertidas oportunamente hace meses por profesores de la UCR.
Según escribiera Allan Astorga Gättgens, los impactos del proyecto incluyen la disminución del caudal en el río Colorado y del humedal fronterizo, efectos sobre los ecosistemas costeros, aumento del poder erosivo y de inundación del río en nuestra rivera. Adicionalmente, Nicolás Boeglin ha referido a la sentencia de la Corte Internacional de Justicia de 2009 respecto de los derechos de navegación el San Juan: “a lo largo de los 150 años que han pasado desde la conclusión del tratado de 1858, los intereses que deban ser protegidos mediante una regulación tomada con base en el interés público pueden perfectamente haber evolucionado de una manera, que, en la época, no podría ser prevista por las partes; la protección del medioambiente es un excelente ejemplo al respecto.”
Entonces volvemos al punto inicial. ¿Para qué buscar roces sin sentido en ambas márgenes del río?
Se atribuye a Noam Chomsky, ese referente del manipulador protagónico Hugo Chávez, una lista de las diez estrategias más comunes empleadas para manipular a la opinión pública a través de los medios de comunicación. De ellas, varias aplican para la situación concreta en Managua y San José: 1. La estrategia de la distracción; 2. Crear problemas y después ofrecer soluciones; 3. Dirigirse a la opinión pública como a personas de corta edad; 4. Emplear el aspecto emocional por encima de la reflexión; 5. Que la ignorancia y la mediocridad prevalezcan; 6. Conocer a los individuos mejor de lo que ellos mismos se conocen.
Las aguas pareciera que están volviendo a su nivel y el asunto no debería trascender más allá. Nos alegramos.

Pedro Oller