Enviar
Sábado 22 Noviembre, 2014

Solicito a la Presidenta Ejecutiva de la CCSS que las universidades privadas puedan formar especialistas en hospitales nacionales y regionales


Debemos derribar barreras

Parece una broma de mal gusto, pero es una realidad. De acuerdo con la situación actual del país, 1.230 costarricenses tienen que esperar turno para que un solo médico especialista los atienda.
Hoy, el Colegio de Médicos y Cirujanos registra aproximadamente 10.300 médicos activos, de los cuales solo 4.700 cuentan con una especialidad clínica.
En los últimos dos años, la distribución de especialistas disminuyó en San José, Puntarenas y Limón. Sin embargo, en el Hospital Max Peralta de Cartago hay casi 40 mil pacientes a la espera de una cita con un médico especialista.
Aunado a este déficit, existe falta de disposición por parte de algunos profesionales, ya que muchas plazas son rechazadas por pertenecer a hospitales en zonas fuera del área metropolitana. Según estadísticas el año anterior se asignaron 236 plazas (147 menos que en 2012), de las cuales 199 se utilizaron y 37 fueron declaradas como desiertas. En los últimos tres años, 108 vacantes han sido declaradas desiertas por la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).
Es por esto que hacemos un llamado a la atención pues crece la necesidad de contar con más médicos especialistas debido a la evolución del perfil epidemiológico de nuestro país y se estima que en los próximos cinco años más de 1.000 especialistas se jubilarán.
Debemos derribar barreras en la formación de especialistas y permitir que las universidades privadas puedan también utilizar hospitales públicos para este fin, ya que hasta el momento solo la Universidad de Costa Rica dispone de ellos.
La Caja Costarricense de Seguro Social debe realizar una planificación adecuada de las necesidades en la formación de profesionales que requiere en el largo plazo. De esta forma podría responder satisfactoriamente a las necesidades de la población costarricense y brindar el apoyo logístico y de infraestructura a los hospitales regionales para que en ellos se formen especialistas, que suplan las necesidades de salud en dichas zonas.
A pesar de que el crecimiento poblacional es relativamente bajo, se proyecta un envejecimiento exponencial, que requiere un sistema de salud que responda a las necesidades de atención de enfermedades crónico-degenerativas.
La UCIMED como una universidad responsable en la formación de profesionales de las ciencias de la salud, presentó hace tres años una acción de inconstitucionalidad ante la Sala Cuarta por discriminación, la cual fue acogida y solo se está en espera de la resolución.
Solicito respetuosamente a la Presidenta Ejecutiva de la CCSS y su junta directiva, analizar este tema tan delicado para nuestro país y permitir a las universidades privadas, formar especialistas en los hospitales nacionales y regionales y de esta manera no afectar más a la población costarricense.
Con la salud no se juega.

Pablo Guzmán Stein

Rector de la Universidad de Ciencias Médicas